La compañía china lleva cinco años en el mercado colombiano y busca ampliar su presencia en celulares, monitores y electrodomésticos. ENTER.CO habló con Felipe Osorio, vicepresidente de TCL Colombia, sobre cómo comenzó la operación, los resultados obtenidos y los retos de competir con marcas que llevan décadas en el país.
Hace cinco años, TCL llegó a Colombia con tres categorías de productos, televisores, barras de sonido y torres de audio. Su operación dependía de un distribuidor y todavía no tenía una estructura empresarial propia en el país. Hoy cuenta con más de 35 empleados en su equipo local y busca que los consumidores también la tengan presente cuando necesiten comprar un celular, un monitor, una nevera o una lavadora.
La compañía quiere pasar de ser reconocida principalmente por sus televisores a convertirse en una marca presente en diferentes espacios del hogar. No es una apuesta sencilla en un mercado donde compite con fabricantes que llevan décadas construyendo relaciones comerciales y ganándose la confianza de los compradores.
En entrevista con ENTER.CO, Felipe Osorio, vicepresidente de TCL Colombia, habló sobre el camino recorrido, las oportunidades que encontraron en el país y las expectativas de crecimiento para los próximos años.

Aunque su presencia en Colombia es reciente, TCL tiene una historia de 45 años. Nació en China en 1981 fabricando cintas para casetes y posteriormente comenzó a desarrollar componentes electrónicos, pantallas y productos para otras compañías. Esa experiencia industrial le permitió ampliar sus negocios y comercializar dispositivos bajo su propia marca.
Su entrada a Colombia siguió una estrategia que ya había utilizado en otros mercados latinoamericanos. Primero llegó mediante un socio comercial y, después de evaluar el comportamiento del negocio, decidió establecer una operación directa.
Hace aproximadamente dos años constituyó su razón social en el país y comenzó a fortalecer su equipo. Para entonces ya había incorporado los aires acondicionados, una categoría que, según Osorio, ofrece oportunidades por las condiciones climáticas de distintas regiones colombianas.
Colombia, un mercado donde todavía hay espacio para crecer
La decisión de ampliar el negocio responde al volumen de dispositivos que se comercializan en Colombia. Según las cifras compartidas por Osorio, en el país se venden aproximadamente 2,8 millones de televisores y más de 10 millones de celulares al año.
A esto se suma el mercado de monitores, que registró más de 550.000 unidades importadas durante 2025, de acuerdo con los datos mencionados por el ejecutivo.
Estas cifras ayudan a explicar por qué TCL busca competir en categorías distintas a la televisión, aunque también representan el desafío de enfrentarse a fabricantes con una posición comercial consolidada.
Uno de los avances que destaca Osorio está en las tabletas. Según el directivo, la compañía alcanzó una participación del 14 % en esta categoría dentro de uno de sus aliados comerciales, Alkosto, después de partir de una presencia mucho menor.
La empresa busca aprovechar las relaciones construidas con cadenas como Éxito, Falabella, Alkosto Ktronix y Alkomprar para ampliar la distribución de sus productos.
También combina equipos importados con procesos de ensamblaje local. Osorio explicó que algunos televisores se ensamblan en Colombia mediante terceros que reciben kits de componentes, mientras que los modelos de gama alta llegan completamente fabricados desde el exterior.
Los celulares y el gaming entran en la apuesta de TCL
Uno de los movimientos recientes de TCL está en el negocio de los celulares. La compañía introdujo en Colombia la familia P80, integrada por tres modelos, dos de ellos con tecnología NXTPAPER.
Se trata de una tecnología de pantalla desarrollada por TCL que ofrece una apariencia mate, similar al papel, con la intención de reducir reflejos y facilitar actividades como la lectura prolongada.
Con esta propuesta, la empresa intenta diferenciarse en una categoría donde buena parte de la competencia gira alrededor de las cámaras, la duración de la batería y el rendimiento.
Sin embargo, todavía es temprano para conocer los resultados comerciales. Durante la entrevista, Osorio explicó que los nuevos celulares apenas llevaban una semana en el mercado colombiano y que la compañía esperaba impulsar sus ventas durante la temporada de fin de año.
Los videojuegos también están entre sus prioridades. Durante SOFA 2026, TCL presentó monitores con tecnologías OLED y Mini LED, dirigidos tanto a jugadores de computador como de consola.
La compañía considera que el crecimiento de la comunidad gamer representa una oportunidad para comercializar pantallas de alto rendimiento que también puedan utilizarse para trabajar o estudiar.
Mientras tanto, avanza en otra categoría con la que busca ampliar su presencia dentro de los hogares colombianos. Se trata de la línea blanca, con lavadoras, neveras y congeladores que comienzan a llegar a diferentes canales comerciales.
Ganarse la confianza de los colombianos será el siguiente reto
Para una compañía que quiere competir en tantas categorías, ampliar la distribución no es suficiente. También necesita convencer a los compradores de elegir sus productos frente a marcas que llevan muchos más años en el país.
Osorio reconoce que durante décadas existieron prejuicios sobre la calidad de algunos productos fabricados en China, pero considera que esa percepción ha cambiado a medida que más fabricantes de ese país han conseguido posicionarse internacionalmente.
En el caso de TCL, asegura que la experiencia de producir dispositivos para otras marcas y desarrollar sus propios paneles le permite mantener estándares de calidad. Según los datos entregados por el ejecutivo, la tasa de reclamaciones por servicio de sus productos ronda el 0,5 %.
La compañía también destaca su capacidad industrial global, con operaciones en más de 160 países y participación en negocios que incluyen pantallas para televisores, celulares, computadores y vehículos.
Sin embargo, tener capacidad de producción no garantiza que los consumidores elijan una marca cuando encuentran múltiples alternativas en el mercado.
Al preguntarle cómo imagina a TCL en Colombia dentro de tres años, Osorio no entregó una meta específica de ventas ni una posición a la que aspire llegar entre los principales fabricantes del país. Su respuesta estuvo enfocada en consolidar una marca de electrónica de consumo que pueda atender diferentes necesidades de los hogares colombianos.
La idea es que una persona que ya conoce sus televisores también considere comprar un celular, un monitor, una lavadora o una nevera de la compañía.
Después de cinco años en Colombia, TCL ha pasado de comercializar tres categorías a desarrollar un portafolio mucho más amplio. Su siguiente desafío será demostrar si el reconocimiento conseguido con sus pantallas puede ayudarle a competir en otros negocios.
La apuesta ya está en marcha. Ahora falta conocer si los consumidores colombianos están dispuestos a elegir TCL más allá del televisor.