Anthropic destinará al menos el 5 % de sus acciones a un fondo de beneficio público, mientras Elon Musk promete entregar una acción de SpaceX a cada niño de Estados Unidos en 2027. Los dos anuncios plantean distintas formas de distribuir parte del valor de grandes empresas tecnológicas, pero todavía hay preguntas sobre cómo se concretarán estas iniciativas y quiénes recibirán sus beneficios.
La propuesta de Anthropic, la compañía creadora de Claude, contempla reservar una participación de la empresa para financiar proyectos de interés público. La asignación inicial deberá recibir la aprobación de los accionistas y podría aumentar si la compañía alcanza determinadas metas de ingresos.
El anuncio llega mientras Anthropic se prepara para una posible salida a bolsa y crece el debate sobre quién se beneficiará económicamente de los avances en inteligencia artificial. La tecnología promete transformar sectores enteros, pero también genera preocupaciones por sus efectos en el empleo, la concentración de riqueza y las desigualdades económicas.
El fondo permitirá financiar organizaciones sin ánimo de lucro y evaluar otras iniciativas de beneficio público, incluidas posibles transferencias directas a determinadas poblaciones. Sin embargo, todavía no hay un programa definido de pagos individuales ni una lista de beneficiarios.
¿Qué significa recibir una acción de una empresa tecnológica?
La promesa de Musk plantea un mecanismo diferente. El empresario aseguró que entregará una acción de SpaceX a cada niño de Estados Unidos en 2027. La iniciativa podría beneficiar a millones de menores, aunque todavía faltan detalles sobre el proceso de distribución, los requisitos para participar y las condiciones para acceder a esas acciones.
Hay una diferencia importante entre recibir una acción y obtener dinero en efectivo. Una acción representa una participación en una empresa y su valor depende de factores como la valoración del negocio y las condiciones del mercado. Por tanto, no equivale a una cantidad fija de dinero que el beneficiario pueda gastar inmediatamente.
La posibilidad de venderla también depende de las condiciones de negociación y de las restricciones aplicables. En el caso de una compañía que no cotiza en bolsa, convertir esa participación en dinero puede ser más complejo que vender acciones disponibles en un mercado público.
Por eso, aunque la promesa de Musk se concrete, el beneficio económico para cada menor dependerá del valor de la participación y de las condiciones para disponer de ella. En el caso de Anthropic, el alcance del fondo estará relacionado con los recursos que acumule y los proyectos que decida financiar.
Los dos anuncios reflejan distintas respuestas a las críticas sobre la concentración de riqueza en la industria tecnológica. Anthropic propone canalizar parte del valor de la compañía a través de una entidad destinada a financiar iniciativas de interés público, mientras Musk plantea distribuir participaciones directamente entre millones de personas.
Por ahora, ambas propuestas tienen asuntos pendientes. Anthropic necesita la aprobación de sus accionistas para avanzar con la asignación anunciada, mientras que Musk aún debe precisar cómo distribuirá las acciones de SpaceX entre los menores estadounidenses.