¿Recuerdan Pokémon GO? Si tienen en su memoria la imagen de decenas de personas caminando por la calle mientras veían su celular, es probable que piensen que se trató de una moda que terminó hace mucho. Pero lo cierto es que el juego todavía cuenta con una base bastante amplia de jugadores.
Sin embargo, una reciente investigación de MIT Techonology Review ha puesto bajo la lupa el verdadero propósito detrás de cada poképarada: los usuarios han estado construyendo, de forma gratuita, el mapa 3D más grande del mundo. Esta herramienta ahora servirá para guiar a los robots de reparto y sistemas de navegación autónoma.
Pokémon GO: minería de datos disfrazada para crea un mapa 3D
Para muchos, la revelación no ha sido una noticia placentera de recibir. Niantic no solo ha gestionado una franquicia de entretenimiento, sino que ha operado una de las redes de recolección de datos geoespaciales más sofisticadas de la historia.
A través de funciones como el escaneo de Poképaradas, los jugadores han proporcionado millones de imágenes y coordenadas precisas desde ángulos que los satélites o los coches de Google Maps no pueden alcanzar.
Este proceso ha permitido la creación de un Sistema de Posicionamiento Visual (VPS, por sus siglas en inglés). A diferencia del GPS tradicional, que tiene un margen de error de varios metros, este mapa generado por la comunidad permite una precisión centimétrica. El objetivo final es que esta infraestructura digital sea la columna vertebral de la realidad aumentada y, más importante aún, el mapa de navegación para la próxima generación de vehículos autónomos que transitarán por nuestras aceras.
Una máquina de generar ingresos y datos
Para entender la magnitud de este trabajo voluntario de los jugadores, es necesario mirar las cifras que respaldan a la aplicación. A pesar de haber cumplido casi una década, el éxito financiero de Pokémon GO sigue siendo una anomalía en la industria móvil.
Por ejemplo, se estima que el juego ha generado más de 8.000 millones de dólares desde su lanzamiento. Solo en su primer año superó la barrera de los 1.000 millones, manteniendo una base de ingresos anuales envidiable que rara vez baja de los 600 a 900 millones de dólares.
No solo es un tema de ingresos, sino de comunidad. Aunque está lejos de los 230 millones de usuarios mensuales de su pico en 2016, el juego mantiene una base de jugadores activos de aproximadamente 70 a 80 millones al mes. Incluso tiene una comunidad competitiva que participa en torneos organizados que reúnen a entrenadores de todo el mundo.
El impacto en la privacidad y la propiedad del espacio
Este avance también trae consigo interrogantes sobre la privacidad de los datos. Mientras los jugadores escanean su entorno para obtener una recompensa virtual, están digitalizando espacios públicos y semiprivados. El mapa geoespacial de Niantic es una propiedad privada construida sobre el espacio público con esfuerzo ciudadano.
En conclusión, la próxima vez que veas a un robot autónomo entregando un paquete con una precisión asombrosa, recuerda que probablemente le debe su camino a un entrenador Pokémon que, años atrás, decidió escanear una estatua en el parque para ganar unos caramelos virtuales. El juego nunca fue solo capturarlos a todos, sino mapearlo todo.
Imágenes: Niantic