Hace diez años, Netflix estaba disponible en poco más de 60 países. Hoy la plataforma asegura producir películas y series en más de 4.500 ciudades y localidades de más de 50 países, una expansión que, según la compañía, también ha tenido efectos económicos y culturales fuera del streaming.
La empresa presentó un informe llamado “El efecto Netflix”, con el que intenta medir cuánto han influido sus producciones en empleo, turismo, negocios locales e incluso en hábitos de consumo alrededor del mundo.
Las cifras que comparte la plataforma son millonarias. Netflix asegura haber invertido más de 135.000 millones de dólares en películas y series durante la última década y calcula que sus producciones han aportado más de 325.000 millones de dólares a la economía global.
También afirma haber generado más de 425.000 empleos relacionados con sus rodajes. Ahí no solo incluye actores o directores, sino oficios técnicos y operativos como iluminación, carpintería, maquillaje, transporte y catering.
La compañía insiste en que cada producción internacional funciona como una industria temporal que mueve hoteles, restaurantes, transporte y pequeños negocios en las ciudades donde se filma.
Producciones que impactaron ciudades y comunidades
Uno de los ejemplos que expone Netflix es The Lincoln Lawyer. La plataforma asegura que las cuatro temporadas de la serie aportaron más de 425 millones de dólares a la economía de California y emplearon a más de 4.300 personas entre elenco y equipo técnico.
Otro caso es Stranger Things, cuya producción habría generado más de 8.000 empleos. Según Netflix, participaron más de 3.800 proveedores en distintos estados de Estados Unidos.
Colombia también aparece en el informe gracias a Frontera verde, serie grabada en el Amazonas. La compañía asegura que parte del equipo técnico y artístico estuvo conformado por integrantes de comunidades locales. Incluso menciona que varios habitantes trabajaron en maquillaje, producción y actuación.
Netflix también destacó el caso de Strängnäs, una pequeña ciudad sueca donde se graban distintas versiones europeas de Love Is Blind. Durante buena parte del año, hoteles, restaurantes y empresas de transporte reciben al personal técnico y artístico de estas producciones.
El streaming también mueve turismo y cultura pop
El informe no se limita a cifras económicas. Netflix sostiene que varias de sus producciones han terminado influyendo en tendencias culturales y consumo masivo.
Uno de los ejemplos que más resalta es KPop Demon Hunters, película que, según la plataforma, impulsó un aumento del 25 % en reservas de vuelos hacia Corea del Sur. Además, asegura que Duolingo registró un crecimiento del 22 % en usuarios estadounidenses interesados en aprender coreano.
La empresa también menciona cómo algunas de sus series y películas han disparado ventas de productos relacionados con sus historias, desde tableros de ajedrez hasta disfraces y artículos decorativos.
Netflix asegura que seguirá aumentando sus inversiones en contenido y estudios de producción en países como España y Estados Unidos. También dice haber desarrollado programas de formación para profesionales de la industria audiovisual, alcanzando a más de 90.000 personas en más de 75 países durante los últimos cinco años.
El informe llega en un momento en el que las plataformas de streaming enfrentan mayores presiones para demostrar rentabilidad y mantener sus inversiones internacionales. Frente a ese debate, Netflix apuesta por mostrar que sus producciones no solo generan audiencia, sino también movimiento económico y cultural en los lugares donde aterrizan sus cámaras.