Nextech cerró su primera edición: la moda ya no se cose solo con hilo, también con tecnología

“Si me preguntan a mí si era el momento indicado, yo diría: no, llegó tarde”. La frase de Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda, durante el cierre de Nextech resume una de las principales conclusiones que dejó esta primera edición de la feria: la industria de la moda ya no puede hablar de tecnología como un asunto lejano o exclusivo de las grandes compañías.

ENTER estuvo en Nextech, una feria que durante tres días convirtió a Plaza Mayor, en Medellín, en un punto de encuentro entre dos mundos que durante mucho tiempo se han visto por separado: la moda y la tecnología.

El recorrido dejaba ver esa mezcla. Había maquinaria para diferentes etapas de fabricación, soluciones de software, automatización, inteligencia artificial, analítica de datos, trazabilidad, logística, herramientas para retail y desarrollos de startups. Es decir, no se trataba solamente de mostrar cómo fabricar una prenda, sino de enseñar qué ocurre antes, durante y después de que esa prenda llega al consumidor.

Díez explicó durante el cierre que Nextech nació precisamente porque la industria necesitaba una conversación especializada. “Nextech nace desde los desafíos que tiene el Sistema Moda y no desde la tecnología por sí sola”, había señalado el presidente de Inexmoda al presentar la feria.

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Y esa diferencia se sintió en los pabellones. La pregunta no era simplemente qué tecnología existe, sino para qué le sirve a una empresa de moda.

Durante las conversaciones de estos tres días aparecieron cinco temas que ayudan a entender hacia dónde se está moviendo el sector: inteligencia artificial, datos, automatización, trazabilidad y velocidad de respuesta. La IA, por ejemplo, fue planteada como una herramienta para apoyar el diseño, desarrollar productos, mejorar procesos y potenciar el trabajo de los equipos, no solamente como un mecanismo para reemplazar tareas.

Los datos también empiezan a ocupar otro lugar. Saber qué se vende, cuánto, dónde y cuándo puede determinar qué debe producir una compañía y cómo debe mover su inventario. En una industria donde la velocidad de la cadena de suministro puede marcar la diferencia entre vender o quedarse con mercancía almacenada, esa información tiene un valor que va mucho más allá de una hoja de cálculo.

La trazabilidad plantea otro reto. Las exigencias internacionales en materia de sostenibilidad están llevando a las empresas a demostrar de dónde vienen los materiales, cómo se fabricaron las prendas y qué ocurrió durante la cadena productiva.

Una feria que quiso mirar toda la cadena

Uno de los elementos que diferencia a Nextech es precisamente esa mirada completa. En la feria estuvieron quienes fabrican máquinas, quienes desarrollan software, quienes trabajan con textiles, diseñadores, empresas de manufactura, startups, proveedores y compañías relacionadas con la venta y el consumidor.

La organización reportó más de 5.000 asistentes, 118 compañías expositoras, participantes de 25 países, 24 conferencias y 40 speakers. También destacó la presencia de visitantes internacionales y de tomadores de decisión de las empresas.

En el Hall de Innovación, además, se presentaron seis startups de Colombia y México seleccionadas entre más de 120 postulaciones. También hubo espacios dedicados a nuevos materiales, acabados, diseño digital, circularidad y pasaporte digital.

Para Díez, uno de los aprendizajes está precisamente en entender que la tecnología no consiste en comprar herramientas aisladas. Una empresa que quiera crecer necesita primero ordenar sus procesos.

“Para estar lista y para ser escalable tiene que tener procesos productivos estructurados y respaldados por la tecnología”, explicó durante el cierre.

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Ahí aparece quizá la lectura más interesante de Nextech. La tecnología no llegó a la feria para desplazar la máquina de coser, al diseñador, al operario o al vendedor. Llegó para mostrar que todos esos eslabones están empezando a conectarse con sistemas capaces de medir, automatizar, anticipar y tomar decisiones.

La primera edición terminó con una conclusión que va más allá de los números de visitantes. La organización había contemplado inicialmente realizar Nextech cada dos años, pero después de estos tres días anunció que la feria tendrá una nueva edición en 2027 y pasará a ser anual.

Eso convierte a Nextech en algo más que una nueva feria dentro del calendario de Medellín. Si consigue mantener esta conversación, puede convertirse en un lugar donde la industria de la moda no solo vea las tecnologías que existen, sino que empiece a discutir cuáles realmente necesita para fabricar, vender y competir en un mercado que cambia mucho más rápido que una temporada de moda.

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Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología y la ciencia. Email: [email protected]

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