La probamos con música y películas ¿qué tal suena la Samsung Music Studio 7?

La primera impresión que deja la Samsung Music Studio 7 no está relacionada con una función, sino con su tamaño y peso. La bocina pesa 5,6 kilogramos y, aunque puede moverse dentro de la casa, no tiene el perfil de un dispositivo portátil. Su lugar está más cerca de un mueble, una repisa o un espacio fijo de entretenimiento que de una mochila.

La probamos con música, películas y distintos contenidos para entender qué puede hacer en cada situación. La experiencia cambia según lo que se reproduce, pero hay un elemento que aparece desde el comienzo. El sonido tiene presencia y se siente amplio.

La Music Studio 7 cuenta con cinco altavoces y una configuración de 3.1.1 canales. Su arquitectura dirige el sonido hacia el frente, los lados y hacia arriba. En la práctica, esto permite que la reproducción no se concentre únicamente en un punto frente a la bocina.

Con música, las voces mantienen buena definición y los instrumentos tienen espacio dentro de la mezcla. Los graves también tienen fuerza, aunque la experiencia depende del lugar donde se ubique y del contenido que se reproduzca.

Una bocina que ajusta el sonido según el contenido y el espacio

Para las películas, la propuesta resulta más evidente. Dolby Atmos y Eclipsa Audio amplían la sensación espacial, mientras que el sistema incorpora funciones pensadas para ajustar la reproducción. El Sonido Adaptativo con IA analiza el contenido y modifica el audio según la escena. En una película, esto puede ayudar a diferenciar mejor entre diálogos, efectos y momentos de mayor intensidad.

La función Active Voice Amplifier Pro, conocida como AVA Pro, trabaja sobre las voces. Detecta ruido de fondo y puede mejorar la presencia de los diálogos para que resulten más fáciles de seguir. También incluye un modo nocturno y Voice Enhance Mode para quienes prefieren dar prioridad a las voces.

Una de las funciones más interesantes es SpaceFit Sound Pro. La bocina analiza el espacio donde está instalada y ajusta el sonido, incluidos los graves, para adaptarlo a la habitación. No reemplaza la importancia de la ubicación del equipo, pero sí busca que la experiencia no dependa únicamente de las características de un espacio determinado.

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En la reproducción también hay herramientas como Wide Sweet Spot, que distribuye el sonido de manera más uniforme para que la experiencia no dependa de estar sentado en un único punto. Auto Volume mantiene un nivel más estable cuando se cambia entre contenidos con diferencias marcadas de volumen.

La conectividad es otro de sus puntos fuertes. Tiene Wi-Fi, Bluetooth 6.0, HDMI eARC, entrada óptica, Chromecast, AirPlay, Spotify Connect, Tidal Connect y compatibilidad con Roon. También puede controlarse mediante Alexa y conectarse con SmartThings. Spotify Tap permite iniciar listas de reproducción con un doble toque y Group Play permite enlazar hasta 10 bocinas compatibles.

La Music Studio 7 no busca ser una bocina para llevar de un lado a otro. Su peso y sus dimensiones la ubican en otra categoría. Es un equipo pensado para permanecer en casa y ocupar un lugar dentro del sistema de entretenimiento. Su principal atractivo está en combinar música, películas y conectividad en un solo dispositivo, con funciones que ajustan el sonido según el contenido y el espacio.

Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología, la ciencia y la historia. Email: [email protected]

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