El software ya representa el 3,6 % del PIB colombiano y mueve miles de millones de pesos en ventas, pero para Ximena Duque el tamaño de la industria no es suficiente para medir su verdadero impacto. La pregunta que empieza a ganar peso es otra: ¿qué tanto está ayudando la tecnología a que las empresas produzcan más y mejor?
ENTER.CO habló con la presidenta ejecutiva de Fedesoft sobre ese cambio en la industria, el avance de la inteligencia artificial, la transformación de los empleos tecnológicos y el reto de Colombia para crear productos propios. La conversación también abordó SOFTIC 2026, el evento que reunirá en Cartagena a empresas tecnológicas, compañías de diferentes sectores, Gobierno, inversionistas y compradores internacionales.
La productividad se convierte en la nueva discusión
Fedesoft mide la productividad de sus empresas mediante el llamado revenue por empleado, que relaciona las ventas con los trabajadores fijos. Según Duque, ese indicador se encuentra cerca de los US$47.000 y creció 10 % durante el último año.
La inteligencia artificial empieza a aparecer en esos resultados. Las compañías que desarrollan productos o servicios basados en IA y, especialmente, en inteligencia artificial agéntica, están creciendo entre ocho y nueve puntos porcentuales por encima de otras empresas, según los datos compartidos por la dirigente.
“Estamos viendo en este momento que la adopción de inteligencia artificial en nuestro sector sí se está viendo en una mayor productividad”, explicó Duque a ENTER.CO.
La razón, agregó, está en la capacidad que tienen estas herramientas para acelerar procesos que antes requerían más tiempo.
“El sector está siendo capaz de producir mejor código, un código de mayor calidad y le está entregando esta tecnología o estos servicios con una mayor rapidez al mercado”, afirmó.
La adopción, sin embargo, está lejos de ser uniforme. Las compañías con mayor músculo tecnológico, particularmente en sectores como movilidad, finanzas y salud, están avanzando más rápido. En negocios pequeños la utilización suele concentrarse en herramientas puntuales, como chatbots para atención al cliente.
“Tenemos bastantes asimetrías”, señaló Duque al explicar las diferencias que observa Fedesoft entre empresas y sectores.
A esto se suman problemas de infraestructura, formación y seguridad. Uno de los riesgos que ya detectan las compañías aparece cuando los trabajadores utilizan herramientas de IA que no están autorizadas y terminan exponiendo información de la organización.
Los empleos no desaparecen al mismo ritmo que las tareas
La inteligencia artificial también está modificando la conversación sobre empleo. Para Duque, el cambio será particularmente visible en las labores más operativas, mientras los perfiles especializados tendrán que asumir responsabilidades diferentes.
“Los modelos muy operativos empiezan a desaparecer y el perfil del desarrollador que sigue siendo necesario sube de nivel”, explicó.
La demanda de profesionales, de hecho, continúa. Fedesoft calcula una necesidad de 83.000 talentos para este año y de 89.000 si las condiciones actuales permanecen.
Por eso, la discusión no se limita a formar más desarrolladores. También implica cambiar las habilidades que necesitan quienes lleguen a la industria.
“Cada vez más, y de eso hablamos mucho con los empresarios, se pone el humano en el centro”, dijo Duque.
Interpretar lo que produce una herramienta de IA, entender las necesidades de un cliente, trabajar en equipo y prestar un buen servicio empiezan a ganar peso frente a las tareas exclusivamente operativas.
“En el mundo de la inteligencia artificial, la humanidad se volvió mucho más necesaria”, afirmó durante la entrevista.
La transformación incluso está llevando la conversación hacia colegios y universidades. Fedesoft trabaja con el sector educativo y entidades del Gobierno para discutir cuáles deberían ser las nuevas habilidades de los profesionales que llegarán a una industria en la que la IA tendrá cada vez más participación.
Colombia quiere pasar de vender talento a crear productos
Las exportaciones digitales colombianas llegaron a US$2.217 millones en 2024. Sin embargo, todavía existe una pregunta sobre cuánto de ese dinero corresponde a productos tecnológicos creados en el país y cuánto proviene de servicios de desarrollo o contratación de talento.
Duque reconoce que Fedesoft no cuenta con una cifra que permita separar ambos componentes. Sí identifica, en cambio, una transformación dentro de las empresas: aproximadamente la mitad ya está desarrollando productos tecnológicos.
“Yo creo que muchas de nuestras empresas hoy han dado el cambio”, aseguró.
El siguiente reto, según explicó, consiste en que esos desarrollos estén conectados con necesidades reales del mercado y con clientes que puedan convertirlos en negocios.
“Que se acerquen a las oportunidades reales, que se acerquen al cliente”, dijo Duque al referirse a lo que necesita cambiar en las compañías colombianas.
Esta será una de las discusiones que llegará a SOFTIC 2026, que se realizará del 14 al 16 de octubre en Cartagena. El encuentro tendrá espacios para hablar de tecnología aplicada a diferentes industrias, además de negocios, internacionalización e inversión.
Para Fedesoft, el propósito no es quedarse en una conversación sobre inteligencia artificial. La apuesta es discutir cómo la tecnología puede contribuir al crecimiento económico.
“Para nosotros es muy importante no solamente hablar de inteligencia artificial, sino del impacto que esta inteligencia artificial está generando o que la tecnología está generando en varios sectores”, explicó Duque.
Colombia tiene además una meta económica más amplia. El Gobierno ha planteado el objetivo de alcanzar un crecimiento del 6 %, mientras las proyecciones actuales están alrededor del 3 %.
“Colombia todavía está lejos de hacerlo y nosotros estamos convencidos que eso no se hace si no se hace con tecnología”, sostuvo.
SOFTIC 2026 será el espacio donde Fedesoft llevará esa discusión a empresas, aliados y compradores internacionales, con la intención de convertirla en planes de trabajo para el próximo año.
“La productividad es el punto donde esas conversaciones se encuentran”, concluyó Duque.