Las empresas corrieron para adoptar inteligencia artificial, compraron herramientas, contrataron consultorías y activaron asistentes digitales. Pero después del entusiasmo inicial apareció una pregunta incómoda: ¿realmente está funcionando?
Mientras el mercado exige resultados medibles, muchas organizaciones todavía están tratando de descubrir cómo integrar estas tecnologías dentro de su operación diaria. El reto ya no pasa por tener acceso a herramientas de IA, sino por evitar errores que están frenando proyectos completos.
Para expertos de SONDA, compañía especializada en transformación digital, la conversación empresarial comenzó a cambiar. Ahora la prioridad no es únicamente implementar inteligencia artificial, sino demostrar que esas inversiones producen mejoras reales en productividad, automatización y operación.
En Colombia, esta discusión toma fuerza porque el país proyectó inversiones por $479.273 millones hasta 2030 para fortalecer capacidades nacionales relacionadas con inteligencia artificial. Sin embargo, tener recursos disponibles no garantiza implementaciones exitosas.
Muchas compañías siguen en fases de prueba, realizando pilotos o experimentando con automatización antes de escalar proyectos más grandes.
Comprar tecnología sin saber para qué usarla
Uno de los problemas más frecuentes aparece cuando las organizaciones adoptan inteligencia artificial por presión competitiva y no porque exista una necesidad clara.
La velocidad con la que llegaron asistentes generativos, automatización inteligente y agentes capaces de ejecutar tareas creó una sensación de urgencia. El resultado: empresas adquiriendo soluciones sin definir primero objetivos, indicadores o procesos internos.
Te puede interesar: Empresas colombianas aceleran automatización financiera ante incertidumbre electoral
Desde SONDA advierten que una herramienta avanzada no corrige por sí sola problemas operativos existentes. Si los procesos ya presentan fallas, la IA puede terminar amplificando esas ineficiencias.
La compañía también identifica una diferencia importante entre organizaciones que comenzaron su transformación tecnológica antes del auge de la IA y aquellas que todavía trabajan con sistemas fragmentados o procesos poco integrados. Cuanto más preparada está una empresa tecnológicamente, mayores probabilidades tiene de capturar valor.
Los datos y la cultura empresarial siguen siendo el gran obstáculo
Muchos proyectos de inteligencia artificial no se detienen por falta de tecnología, sino por problemas internos.
La calidad de los datos aparece entre las principales barreras. Sistemas desconectados, información incompleta o registros duplicados afectan directamente el desempeño de modelos y automatizaciones.
Otro obstáculo frecuente es asumir que la IA pertenece únicamente al área tecnológica. Cuando las áreas operativas, comerciales o de atención al cliente quedan por fuera, la adopción suele ser más lenta y genera resistencia dentro de los equipos.
La medición también sigue siendo un punto débil. Muchas organizaciones implementan herramientas sin definir cómo evaluarán productividad, ahorro de tiempo o impacto financiero.
Te puede interesar: “La IA por sí sola no funciona”: AMD habla sobre el reto de las empresas en Colombia
Desde su experiencia, SONDA asegura que actualmente trabaja en iniciativas relacionadas con automatización, desarrollo acelerado de software y agentes inteligentes para distintas industrias, utilizando tecnologías de IA generativa y plataformas cloud.
Mientras tanto, las inversiones continúan creciendo. Según cifras citadas por la industria tecnológica, 96 % de las organizaciones planea aumentar sus inversiones en inteligencia artificial durante los próximos 12 meses.
Eso significa que el mercado está entrando en una nueva etapa: menos interés por experimentar y más presión por demostrar resultados.
Si tu empresa quiere evitar errores frecuentes, el mensaje parece sencillo: antes de implementar inteligencia artificial, necesitas procesos ordenados, datos confiables y objetivos claros. Sin eso, incluso la herramienta más avanzada puede quedarse solo como otra prueba piloto.