Colombia se consolidó como el tercer ecosistema fintech más activo de América Latina, solo por detrás de Brasil y México. El reconocimiento llega en un momento de expansión para la industria, que según MarkWide Research pasará de un valor de 48.700 millones de dólares en 2026 a cerca de 240.000 millones de dólares en 2035. Sin embargo, para Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, el crecimiento del país no puede explicarse únicamente por el desarrollo tecnológico.
“Colombia se ha consolidado como el tercer ecosistema fintech más dinámico de América Latina, y detrás de esa posición hay una explicación que no es solo tecnológica“, afirmó Santos en entrevista con ENTER.CO. A su juicio, el avance responde a la combinación de una infraestructura pública digital, cambios regulatorios y la necesidad de ampliar el acceso a servicios financieros.
Entre los factores que impulsan el ecosistema destacó herramientas como RADIAN, la Cédula Digital y Bre-B, el sistema de pagos interoperable del Banco de la República, que ya supera los 110 millones de llaves registradas y los 35 millones de usuarios. También resaltó la expedición del decreto que hace obligatorio el Sistema de Finanzas Abiertas para las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera.
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No obstante, Santos considera que el verdadero motor del crecimiento está en las brechas que aún existen. “Más de dos tercios de los adultos del país no tienen un crédito vigente”, recordó, al tiempo que señaló que cinco entidades concentran cerca del 72 % de la cartera de crédito nacional. “Las fintech no crecieron simplemente porque traían mejor tecnología, sino porque llegaron a resolver una necesidad de acceso que la banca tradicional, por su propia estructura, no tenía incentivos para atender”, explicó.
Actualmente, Colombia Fintech agrupa 395 empresas. El crédito digital representa el 39,4 % del ecosistema, seguido por los pagos digitales (33 %) y Crypto & Blockchain (8,2 %). Además, el gremio observa una industria cada vez más madura. “El ecosistema está envejeciendo en el buen sentido: menos empresas naciendo, más empresas sobreviviendo y escalando”, aseguró Santos, al destacar el crecimiento de compañías con entre cinco y diez años de operación.
Un ecosistema que ya va más allá del crédito
La evolución del sector también se refleja en la aparición de empresas que desarrollan soluciones para distintas etapas de la cadena financiera. Entre ellas están Aestro, que utiliza inteligencia artificial para automatizar procesos de recuperación de cartera y cobranza; Truora, especializada en identidad digital y prevención del fraude; Prometeo, enfocada en infraestructura de finanzas abiertas mediante APIs; Minka, dedicada a plataformas de pagos interoperables, y Addi, una de las fintech más reconocidas en el modelo de compra ahora y paga después. Su crecimiento muestra que la innovación en Colombia ya no se concentra únicamente en el crédito y los pagos, sino también en infraestructura tecnológica y herramientas para hacer más eficiente el sistema financiero.
Las cifras reflejan ese avance. El país cuenta con más de 54 millones de usuarios de billeteras digitales y durante un año se registraron 3.342 millones de transacciones por un valor superior a 332 billones de pesos. En crédito digital, las fintech han otorgado más de 1,85 millones de préstamos, aunque Santos reconoce que persisten retos, especialmente para ampliar el acceso al financiamiento de las pequeñas y medianas empresas y reducir la dependencia del efectivo, que todavía representa el 79 % de los pagos en Colombia.
De cara a los próximos años, el presidente de Colombia Fintech considera que las mayores oportunidades estarán en la expansión de Bre-B, el desarrollo de las finanzas abiertas, la tokenización de activos y la incorporación de inteligencia artificial. “El reto ahora ya no es la adopción inicial, sino habilitar nuevos casos de uso más allá de los pagos entre personas”, concluyó.