El One Piece de Netflix no adaptará todo el manga y tendrá un final diferente

El One Piece de Netflix no adaptará la totalidad del anime y tendrá un final diferente al del manga.

El live action de One Piece es todo un éxito y ha demostrado una vez más que, cuando una adaptación se hace con el corazón, hay pocas posibilidades de fallar. De hecho, el show tiene tan emocionados a los fans que, antes de que se estrenara la segunda temporada, ya se había iniciado la producción de la tercera tanda de capítulos.

Pero el éxito del show también nos lleva a una pregunta interesante: ¿cuántas temporadas más planea tener la versión de Netflix? One Piece es conocido por ser uno de los animes más extensos en la historia del género. Actualmente, el show tiene más de 1150 capítulos y no presenta un final a la vista.

Finalmente tenemos una respuesta proveniente del cerebro detrás de su historia, Eiichiro Oda: no, el One Piece de Netflix terminará de una manera y en un lugar diferente al del anime y manga.

El One Piece de Netflix terminará en un lugar diferente al del anime

Las declaraciones las realizó Arata Mackenyu, el actor que interpreta a Zoro. En una entrevista para The Movie Podcast, aseguró que, desde el inicio, el plan de Oda nunca fue adaptar la totalidad del anime.

Tiene una visión clara de dónde quiere terminar… o no terminar, sino adónde quiere que llevemos la serie de live action. Y todos lo sabemos. Sabemos hasta dónde quiere llegar. Eso me ha entusiasmado mucho“, aseguró Mackenyu, calmando las dudas de cualquiera que piense que el mangaka está improvisando. “Hay un arco narrativo concreto al que quiere que lleguemos“.

No cuesta mucho creerle. Una de las cosas que ha caracterizado a One Piece es dejar misterios o pequeños detalles abiertos que, cientos de capítulos después, se pagan con revelaciones que cambian por completo el mundo. Es lógico pensar que, cuando a Oda se le propuso realizar la adaptación, una de sus condiciones fuera guiar la historia hacia una conclusión diferente a la que tiene pensada para su manga.

Adaptar los arcos futuros es una tarea imposible

Para el show, esto no ha sido un problema, pues las primeras temporadas han sido capaces de resumir sagas enteras en episodios de una hora. Sin embargo, Alabasta representa la primera vez que una temporada se dedicará de manera completa a una sola saga, lo que implica que futuras entregas podrían tomar una ruta similar.

Más importante aún, Alabasta es una saga corta en comparación con las que vienen en el futuro: tiene 38 capítulos en el anime, frente a los más de 200 que tiene la saga de Wano. Esto significa que, conforme avance la historia, será mucho más complicado para cada temporada recortar elementos para empacarlos en el formato de ocho horas que promedia el show.

Pero también existe un segundo problema: el tiempo que toma producir cada temporada. Puede parecer extremo, pero para cuando se estrene la tercera temporada de One Piece, habrán pasado casi cinco años desde que la primera inició producción. Esto significa que, para cuando lleguemos a Enies Lobby, podría haber pasado una década desde su estreno.

Y esto es relevante porque, a diferencia de lo que ocurre en el anime, los actores de One Piece sí envejecen. Esto no solo es importante porque cambiarán físicamente, sino porque a largo plazo renovar sus contratos se podría volver un compromiso financiero insostenible para una producción de Netflix. Tampoco podemos descartar la posibilidad de que, en el transcurso de los próximos años, muchos de ellos decidan no continuar con la serie.

Imágenes: Netflix

Jeffrey Ramos González

Jeffrey Ramos González

Mi papá quería que fuera abogado o futbolista. Pero en vez de estudiar o salir a la cancha, me quedé en la casa viendo 'Dragon Ball Z', jugando 'Crash Bandicoot' y leyendo 'Harry Potter'. Así que ahora que toca ganarse la 'papita' me dedico a escribir de lo que sé y me gusta. Soy periodista graduado de la Javeriana, escritor de ficción. He publicado en El Tiempo, Mallpocket, entre otras revistas.

View all posts

Archivos