En un mundo donde los dispositivos vienen sellados de fábrica y actualizarse significa comprar uno nuevo, una comunidad global de entusiastas lleva años construyendo sus propios computadores desde cero. Se llaman cyberdecks, y actualmente están viviendo su momento más popular.
Ciencia ficción hecha realidad
El término cyberdeck es una referencia a Neuromancer, la novela de William Gibson publicada en 1984, obra que sentó las bases del género cyberpunk. En ese universo, un cyberdeck era la consola portátil que los hackers conectaban directamente a su sistema nervioso para navegar el ciberespacio. Una herramienta personal, íntima, casi una extensión del cuerpo.
El dispositivo que Gibson imaginó comenzó a materializarse en 2012, cuando llegaron al mercado computadores de placa única y bajo costo como la Raspberry Pi. Los entusiastas del hardware vieron la oportunidad de materializar con estas placas esa idea sacada de la ficción.
Así crearon un computador pequeño, portátil y completamente personalizado. Desde entonces, la comunidad cyberdeck no ha parado de crecer.
¿Qué es exactamente un cyberdeck?
Un cyberdeck es un computador construido desde cero, generalmente portátil, diseñado por su creador según sus propias necesidades y gustos. No existe un estándar y cada uno busca ser diferente.
El componente más común es la Raspberry Pi, aunque también se usan otras plataformas como Arduino, Orange Pi o incluso o computadores portatiles viejos desarmados. A eso se le agrega una pantalla, un teclado (muchas veces impreso en 3D o recuperado de dispositivos antiguos), una batería y la carcasa, que es donde entra la creatividad.
Los usos son tan variados como los diseños. Un cyberdeck puede ser una terminal de texto para programar, un emulador de videojuegos retro, un lector de libros electrónicos, un reproductor de música, una consola de monitoreo de servidores o una estación de trabajo de campo para periodistas o investigadores en zonas sin conectividad.
Lo que define a un cyberdeck no es lo que hace, sino cómo fue hecho.
¿Por dónde empezar?
Para quien quiera adentrarse en el mundo de los cyberdecks, el punto de entrada más accesible es una Raspberry Pi 4 o 5 combinada con un teclado compacto y una pantalla pequeña. La comunidad de Reddit especializada en este tipo de dispositivos reúne miles de proyectos documentados con listas de componentes y guías paso a paso.
El costo de una construcción básica ronda los $80 a $150 dólares. Uno más elaborado, con carcasa personalizada e impresión 3D, puede llegar a los $300 o $400 dólares. En ambos casos, lo mas valioso es la satisfacción de usar un computador que construiste con tus propias manos.
La filosofía detrás del hardware
Construir un cyberdeck se ha convertido en una declaración de principios en un momento en el que el hardware sellado es el estándar absoluto. Los teléfonos no tienen batería extraíble, los portátiles no se pueden reparar sin afectar su garantía, y la obsolescencia programada que invita al usuario a comprar un nuevo dispositivo. Los cyberdecks representan lo opuesto.
La comunidad cyberdeck se enmarca dentro del movimiento más amplio del “right to repair” (derecho a reparar) y la cultura del hardware abierto. Sus miembros comparten esquemas, listas de componentes e instrucciones detalladas para que cualquier persona pueda replicar o mejorar sus diseños. Las reglas son simples: si lo construiste, entiendes cómo funciona; si lo entiendes, lo controlas.
También hay una dimensión de privacidad. Un cyberdeck corre el software que su dueño elige, sin aplicaciones preinstaladas, sin telemetría, sin servicios en la nube obligatorios. Para quienes desconfían de los ecosistemas cerrados de las grandes tecnológicas, eso tiene un valor enorme.
Una comunidad que se diversifica
Durante años, los cyberdecks fueron un hobby casi exclusivo de ingenieros y aficionados a la electrónica que se reunían en foros especializados de Reddit y GitHub. Pero en los últimos años, y con fuerza especial en 2025 y 2026, la comunidad se ha expandido hacia perfiles muy distintos.
En TikTok e Instagram han aparecido creadores sin formación técnica que documentan sus builds desde cero, enseñando a su audiencia conceptos básicos de hardware mientras construyen dispositivos que combinan funcionalidad con una estética muy personal.
Carcasas tejidas a mano, gabinetes de madera y musgo, carteras de moda con pantalla y teclado integrados, son algunas de las propuestas. El resultado es que ahora personas que hace un año no sabían qué era una placa de circuito hoy están soldando componentes y flasheando sistemas operativos.
Esta democratización del hardware DIY (hágalo usted mismo) es el fenómeno más interesante de la tendencia. No se trata solo de tecnología, estamos viendo cada vez más gente que desea una relación más directa y comprensible con los dispositivos que emplean en su cotidianidad.
Artículo coescrito con Juan Pablo Aguirre Osorio
Imagen: usuario milkham en Reddit