DiDi en Colombia: las historias que muestran cómo una app de movilidad impacta la economía familiar

DiDi

Una aplicación de movilidad puede servir para mucho más que conseguir un vehículo. En Colombia, historias como las de un estudiante de medicina, un deportista con discapacidad y padres que trabajan por sus familias muestran cómo la tecnología está abriendo alternativas para generar ingresos y perseguir proyectos personales.

Carlos estudia medicina en Bogotá y, al mismo tiempo, trabaja conectado a DiDi para sostener a su familia. Lleva aproximadamente un año y medio conduciendo, una actividad que le permite seguir avanzando en su formación como médico cirujano sin renunciar a sus responsabilidades económicas.

Su historia hace parte de Soñando con DiDi, una iniciativa de la plataforma que reúne relatos de personas que combinan su actividad en la aplicación con otras metas personales. En esta edición también aparece Héctor, un apasionado del baloncesto que, después de la amputación de una pierna, encontró en el deporte una motivación para seguir adelante. Su objetivo es conseguir una silla de ruedas deportiva que le permita acercarse a la Selección Colombiana de Baloncesto y aspirar a los Juegos Paralímpicos.

Las dos historias tienen algo en común: la actividad en una plataforma digital no representa necesariamente el destino final de quienes la utilizan. Para algunos, es una manera de conseguir ingresos mientras estudian; para otros, una alternativa para sostener a sus hijos, financiar un proyecto o recuperar parte de la autonomía que habían perdido.

Cuando una aplicación entra en la economía familiar

La expansión de empresas tecnológicas como DiDi y Uber cambió la forma en que muchas personas solicitan transporte. Desde un celular pueden consultar opciones, conectarse con quienes ofrecen el servicio y organizar un recorrido sin depender exclusivamente de los canales tradicionales de contratación.

Sin embargo, el efecto de estas plataformas no termina cuando el pasajero llega a su destino. También interviene en la actividad económica de quienes se conectan para generar ingresos, así como en los negocios que encuentran nuevos canales para llegar a sus clientes.

En Colombia, DiDi reportó que durante 2025 los usuarios arrendadores conectados a sus soluciones tecnológicas de movilidad recorrieron alrededor de 1.370 millones de kilómetros. Además, más de 10.000 personas se habían postulado a las dos ediciones de Soñando con DiDi, compartiendo sus experiencias y objetivos personales. Las cifras fueron divulgadas por la compañía en octubre de 2026.

Entre los participantes también están Sandra, quien encontró en su actividad una forma de financiar un tratamiento odontológico, y Óscar, un padre de Medellín que trabaja mientras comparte parte de sus recorridos con su hijo con síndrome de Down. Su objetivo es comprar un carro propio para seguir sosteniendo a su familia.

A ellos se suman las historias de Juan Manuel Rodríguez Rojas, que quiere conservar un bosque altoandino y convertirlo en un espacio de educación ambiental para sus hijas; Mauricio Triana Vargas, quien combinó sus estudios de Derecho con el trabajo en la aplicación hasta graduarse; y Rosa María Gómez Durango, que logró comprar su propio carro y ahora aspira a tener una vivienda.

Son proyectos diferentes, pero todos muestran cómo una fuente de ingresos puede relacionarse con decisiones que afectan la educación, la familia, el patrimonio y la calidad de vida.

El impacto económico va más allá de los recorridos

Un estudio publicado en enero de 2025 por la consultora KREAB, elaborado por encargo de DiDi, estimó que la actividad económica vinculada con la plataforma generaba cerca de 2,9 billones de pesos en valor agregado bruto para Colombia. El informe también calculó alrededor de 30.000 oportunidades de trabajo indirectas e inducidas asociadas a los ingresos de sus usuarios.

El documento incluye a quienes ofrecen servicios de movilidad y entrega, además de restaurantes y otros participantes del ecosistema. Sus estimaciones abarcan efectos económicos directos, indirectos e inducidos, por lo que no deben interpretarse como una cifra de empleos contratados directamente por DiDi.

El mismo informe encontró que el 67 % de los usuarios arrendadores encuestados eran los principales o únicos receptores de las ganancias de sus hogares y tenían, en promedio, 1,9 personas dependientes a cargo. En otra medición divulgada por la empresa en 2026, el 23 % de los usuarios arrendadores consultados afirmó que la flexibilidad de la aplicación les permitía organizar su tiempo para atender otros aspectos de su vida personal.

Estas cifras ayudan a entender por qué el efecto de las plataformas no puede medirse únicamente por el número de trayectos realizados. El dinero que reciben sus usuarios también puede destinarse a matrículas, alimentación, vivienda, transporte y compras en otros negocios.

La oportunidad también plantea preguntas sobre el trabajo

La flexibilidad que destacan algunos usuarios no elimina las discusiones sobre las condiciones laborales de quienes dependen de las aplicaciones. La estabilidad de los ingresos, la protección social y las responsabilidades de las plataformas siguen siendo asuntos relevantes para evaluar el alcance de este modelo.

El proyecto Fairwork, vinculado al Instituto de Internet de la Universidad de Oxford, evalúa las condiciones de trabajo en plataformas digitales. En su página de Colombia incluye a empresas de transporte y entrega, entre ellas DiDi, Uber y Cabify, y examina aspectos relacionados con la remuneración, las condiciones laborales y la protección de los trabajadores.

La distinción importa: ofrecer una alternativa para generar ingresos no equivale, por sí sola, a garantizar un trabajo estable o con todas las protecciones laborales. El impacto de estas empresas también debe analizarse desde las condiciones en que las personas desarrollan su actividad.

Las historias de Carlos, Héctor, Sandra y Óscar permiten observar la dimensión personal de esa discusión. La tecnología les ofrece una herramienta para avanzar hacia objetivos que existían antes de abrir la aplicación. Los resultados dependen también de su trabajo, sus circunstancias y las oportunidades que encuentren.

Para DiDi, Soñando con DiDi pone esas experiencias en primer plano. Para quienes participan, el objetivo va más allá de completar recorridos: es poder seguir estudiando, cuidar a sus familias, recuperar una pasión o construir un patrimonio propio.

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Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología y la ciencia. Email: [email protected]

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