Huawei Mate 90 revive una batalla que Apple acaba de estrenar: ¿Qué es la apertura variable física?

La llegada del Huawei Mate 90 Pro Max vuelve a poner sobre la mesa una tecnología que hasta hace poco podía pasar inadvertida para buena parte de los usuarios: la apertura variable física. No porque Huawei la esté estrenando. Al contrario, la compañía lleva varias generaciones trabajando con este sistema y ahora lo combina con una cámara principal de 50 megapíxeles, sensor RYYB y un rango de apertura de ƒ/1.4 a ƒ/4.0.

La coincidencia resulta interesante porque Apple acaba de incorporar esta posibilidad al iPhone 18 Pro y al iPhone 18 Pro Max. Es decir, dos de los fabricantes que están marcando buena parte de la conversación sobre fotografía móvil llegan a 2026 apostando por una idea que parecía haber quedado en segundo plano frente al crecimiento de los sensores y la fotografía computacional.

Pero ¿qué significa realmente que la apertura sea variable y, sobre todo, que sea física?

Dentro del módulo de la cámara hay un pequeño mecanismo formado por láminas que puede abrir o cerrar el paso de luz hacia el sensor. En una cámara tradicional, ese trabajo lo hace el diafragma. En estos celulares ocurre algo parecido, pero a una escala diminuta.

La diferencia frente a una apertura simulada por software es importante. El celular no está creando después de la captura la apariencia de una abertura determinada. Está modificando físicamente la cantidad de luz que llega al sensor antes de formar la imagen.

Cuando la abertura es amplia, como ƒ/1.4, entra más luz. Esto resulta especialmente útil en lugares oscuros y también puede ayudar a conseguir una profundidad de campo más reducida. Cuando el diafragma se cierra, la entrada de luz disminuye y una zona más amplia de la escena puede mantenerse enfocada.

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Ahí está una de las razones por las que esta tecnología resulta interesante en un celular. Una misma cámara puede comportarse de manera diferente dependiendo de lo que el usuario quiera fotografiar.

Huawei no está empezando de cero

El Mate 90 Pro Max lleva esta idea bastante lejos. Su cámara principal de 50 MP tiene una apertura variable de ƒ/1.4 a ƒ/4.0, estabilización óptica y sensor RYYB. Huawei también suma un telefoto de 200 MP con apertura ƒ/2.6.

Apple tomó una ruta similar, aunque con otra implementación. La cámara principal Fusion de 48 MP del iPhone 18 Pro puede pasar entre ƒ/1.48, ƒ/1.8, ƒ/2.8 y ƒ/4.0 mediante seis láminas cortadas con láser. El usuario puede seleccionar las cuatro posiciones desde los controles de la cámara.

La diferencia más interesante no está, entonces, en preguntar cuál de los dos tiene “la mejor apertura”. Ambos están utilizando el hardware para resolver una limitación que los celulares habían intentado compensar durante años con software.

Huawei tiene, además, una ventaja temporal en este terreno. La compañía ya había llevado la apertura variable a modelos anteriores y su documentación actual muestra que el sistema forma parte de varias generaciones de sus equipos.

Apple, por su parte, está intentando convertir la función en una herramienta más visible para quienes quieren controlar la cámara. La novedad ya no queda limitada a la fotografía: con la actualización de Final Cut Camera 2.4, disponible desde el 29 de septiembre, el iPhone 18 Pro permite controlar la apertura durante la grabación y utilizar modos de prioridad de apertura y de obturación.

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Ese movimiento dice bastante sobre hacia dónde están evolucionando las cámaras de los celulares. Después de años en los que el software se encargó de corregir prácticamente todo, algunos fabricantes están recuperando controles ópticos que parecían propios de una cámara dedicada.

La apertura variable no convierte automáticamente a un celular en una cámara profesional ni garantiza mejores fotografías. El sensor, las lentes, la estabilización, el enfoque y el procesamiento siguen teniendo un peso enorme.

Lo que cambia es la cantidad de herramientas disponibles antes de que el software haga su trabajo. Y con el Mate 90 Pro Max recién entrando en escena, mientras el iPhone 18 Pro comienza a explotar realmente su apertura variable también para video, esta tecnología deja de ser una curiosidad técnica y vuelve a ocupar un lugar importante en la carrera por conseguir cámaras de celular más versátiles.

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Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología y la ciencia. Email: [email protected]

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