Colombia está a un paso de actualizar una de las áreas tecnológicas y científicas que más rezago acumulaba en su regulación. El Congreso aprobó la llamada Ley Nuclear, una iniciativa que ahora queda pendiente únicamente de la sanción presidencial y que promete transformar la forma en que el país utiliza tecnologías nucleares en sectores como la salud, la investigación, la agricultura y, eventualmente, la energía.
La norma crea la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN), una entidad especializada que asumirá las funciones de regulación, vigilancia, inspección y licenciamiento de las actividades relacionadas con el uso civil de tecnologías nucleares. Con ello, se busca superar la dispersión institucional que durante años limitó el desarrollo de estas capacidades en Colombia.
La aprobación de la ley representa uno de los cambios regulatorios más importantes para el sector científico nacional en las últimas décadas. Aunque el término “nuclear” suele asociarse de inmediato con la generación de electricidad, el alcance de la nueva legislación va mucho más allá de la producción energética.
Una apuesta por la salud y la autonomía tecnológica
Uno de los puntos más relevantes de la ley está relacionado con la producción de radiofármacos, sustancias utilizadas en el diagnóstico y tratamiento de diversas enfermedades, entre ellas varios tipos de cáncer.
Actualmente, Colombia depende de importaciones para acceder a muchos de estos insumos médicos. La nueva regulación abre la posibilidad de fortalecer capacidades nacionales para producir radioisótopos y radiofármacos, reduciendo la dependencia de proveedores internacionales y mejorando la disponibilidad de tratamientos especializados.
Además, la normativa busca fortalecer la supervisión de equipos de radioterapia y medicina nuclear mediante estándares alineados con los lineamientos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Los impulsores del proyecto consideran que esta actualización normativa permitirá impulsar nuevas capacidades científicas, facilitar investigaciones avanzadas y fortalecer áreas estratégicas para el sistema de salud colombiano.
¿La ley autoriza construir plantas nucleares?
No. Uno de los puntos que más debate ha generado es la relación entre la nueva ley y la generación de energía nuclear.
El texto aprobado no autoriza de forma automática la construcción de centrales nucleares ni pone en marcha proyectos específicos. Lo que hace es crear un marco regulatorio moderno que permitirá evaluar, en el futuro, distintas aplicaciones de esta tecnología bajo criterios de seguridad y supervisión especializada.
La legislación también contempla usos en agricultura, como el mejoramiento de semillas, el control de plagas y la detección de patógenos. Asimismo, incluye aplicaciones para monitoreo ambiental y gestión segura de materiales radiactivos.
Otro aspecto destacado es que Colombia ya cuenta con un reactor nuclear de investigación, una condición poco común en la región. Sin embargo, hasta ahora el país no había desarrollado plenamente capacidades asociadas a la producción local de insumos nucleares para aplicaciones médicas e industriales.
Con la aprobación de la Ley Nuclear, Colombia inicia una nueva etapa en la regulación de tecnologías nucleares con fines pacíficos. El verdadero reto comenzará tras la sanción presidencial, cuando el país deba convertir el nuevo marco legal en capacidades reales para la salud, la ciencia y el desarrollo tecnológico nacional.
Imagen: Generada con IA