Un choque menor puede convertirse en horas perdidas, congestión y confusión. Aunque la ley cambió hace varios años, miles de conductores en Colombia todavía siguen esperando agentes de tránsito en accidentes donde ya no es obligatorio hacerlo.
La situación sigue generando retrasos en las vías y complicaciones para quienes desconocen cómo actuar cuando ocurre un siniestro sin personas lesionadas. Desde la entrada en vigencia de la Ley 2251 de 2022, la atención de estos casos dejó de depender de la presencia física de autoridades de tránsito y pasó a centrarse en las evidencias recopiladas por los involucrados y el acompañamiento de las aseguradoras.
El cambio modificó por completo la forma en que se atienden los llamados choques simples: accidentes donde únicamente existen daños materiales.
El error que todavía cometen muchos conductores
Esperar durante horas a que llegue una autoridad sigue siendo una reacción frecuente. Sin embargo, en los choques sin heridos ni víctimas fatales, la prioridad ahora es otra: documentar lo ocurrido correctamente.
Esto implica registrar fotografías amplias del lugar, capturar detalles de los daños, grabar videos del entorno, identificar señales de tránsito cercanas y conservar evidencia suficiente para que las aseguradoras puedan evaluar responsabilidades.
El proceso también cambió el rol del conductor. Ahora debe actuar más rápido, comunicarse con su aseguradora desde el inicio del incidente y recibir orientación antes de mover el vehículo.
Te puede interesar: Licencia de conducción digital en Colombia: así se descarga y en qué casos puede usarla
Según datos compartidos por Seguros Bolívar, la compañía recibe cerca de 7.000 llamadas mensuales relacionadas con siniestros y aproximadamente 1.600 corresponden a casos que requieren atención especializada.
La recomendación principal sigue siendo verificar primero que nadie esté lesionado. Si existen heridos, el procedimiento es diferente y requiere intervención de organismos de emergencia y autoridades.
Menos espera y más atención remota
Mientras muchos conductores todavía esperan asistencia presencial, las aseguradoras han comenzado a trasladar gran parte del proceso hacia modelos virtuales.
La lógica es sencilla: resolver más rápido para reducir tiempos detenidos en la vía. A través de llamadas y aplicaciones de mensajería, asesores especializados orientan a los conductores para recopilar pruebas útiles, validar posiciones de los vehículos y coordinar apoyos adicionales.
Te puede interesar: Licencia conducción colombiana en el exterior: países donde puede usarla y requisitos en 2026
La tecnología también está cambiando la evaluación de daños. Fotografías y videos permiten realizar estimaciones preliminares de reparación en accidentes menores y acelerar reclamaciones sencillas.
El impacto más visible está en los tiempos. Procesos que anteriormente podían extenderse entre 18 y 40 horas ahora pueden resolverse en cerca de una hora en algunos casos, según cifras entregadas por la aseguradora.
Más allá de la tecnología, el reto sigue siendo informativo: lograr que los conductores entiendan que quedarse detenido esperando durante horas ya no siempre hace parte del procedimiento y que una reacción rápida puede evitar tráfico, riesgos adicionales y demoras innecesarias.