Licencia de moto en Colombia: requisitos, costos y pasos para sacarla en 2026

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Las motocicletas dominan la movilidad en Colombia; de acuerdo con cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), ya representan más del 60% del parque automotor del país. Ese crecimiento ha traído consigo un aumento en la expedición de licencias de conducción, pero también una alerta: la formación de los conductores sigue siendo determinante para la seguridad en las vías.

Los datos son contundentes. En promedio, 14 motociclistas mueren cada día en Colombia. A esto se suma un incremento del 24,93% en fatalidades entre enero de 2025 y enero de 2026, según registros oficiales. La cifra no solo refleja el riesgo, también deja ver la importancia de cumplir correctamente cada etapa del proceso para obtener la licencia.

Solicitar este documento no se limita a un requisito administrativo. Implica demostrar que se cuenta con las habilidades necesarias para circular con responsabilidad. Cleyton Clark, director de negocios del Sistema de Control y Vigilancia (SICOV) en OlimpIA, lo resume en una idea: la licencia certifica que una persona está preparada para conducir.

Categorías y requisitos: lo primero que debe definir

En Colombia existen dos categorías principales para motocicletas. La A1 permite conducir motos de hasta 125 centímetros cúbicos, mientras que la A2 habilita el manejo de motocicletas de mayor cilindraje, además de motociclos y mototriciclos.

Aunque en otros países el paso entre categorías es progresivo, en Colombia no existe una norma que obligue a iniciar en A1 antes de acceder a A2. Esto significa que el aspirante puede elegir directamente según sus necesidades, siempre que cumpla con los requisitos.

El proceso para obtener la licencia sigue una estructura definida. Primero, el ciudadano debe estar inscrito en el RUNT. Luego, presentar su documento de identidad, aprobar un curso en un Centro de Enseñanza Automovilística (CEA) y realizar los exámenes médicos en un Centro de Reconocimiento de Conductores (CRC). También es obligatorio no tener multas pendientes.

La tecnología ha simplificado parte del trámite. Plataformas digitales permiten iniciar el proceso en línea, elegir centros autorizados cercanos y agendar citas, lo que reduce intermediarios y facilita la gestión.

En cuanto a la edad, los requisitos varían según la categoría. Para la A1 se puede aplicar desde los 16 años, mientras que la A2 exige ser mayor de edad. En el caso de menores, el trámite debe contar con el respaldo de un adulto responsable.

Costos y seguridad: dos factores que pesan en la decisión

El valor de obtener la licencia puede variar dependiendo de la ciudad y de los centros elegidos. Sin embargo, hay rangos estimados. La inscripción en el RUNT cuesta entre $18.000 y $20.000, el examen médico entre $90.000 y $150.000, y el curso de conducción puede oscilar entre $433.000 y $911.000 según la categoría. A esto se suma la expedición del documento, que puede costar hasta $220.000.

En total, el proceso completo puede ubicarse entre los $700.000 y $1.000.000. Es una inversión que va más allá del trámite, ya que incluye la formación necesaria para enfrentar las condiciones reales de la vía.

Las cifras de accidentalidad refuerzan esta idea. El aumento de muertes de motociclistas no solo responde al crecimiento del parque automotor, también está relacionado con prácticas de conducción inadecuadas y procesos incompletos de formación.

Cumplir cada paso, validar la identidad y realizar los cursos en centros autorizados no es un detalle menor. Permite garantizar que quienes obtienen la licencia realmente cuentan con las capacidades para conducir.

En un país donde la motocicleta es herramienta de trabajo y medio de transporte para millones de personas, hacer bien el proceso tiene un impacto directo en la seguridad colectiva. La licencia, en ese sentido, deja de ser un documento y se convierte en una responsabilidad compartida en la vía.

Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología, la ciencia y la historia.

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