Inflación sube por internet móvil y Petro dice que Tigo–Movistar debe dar explicaciones

Operadores móviles

Un aumento de 3,15% en los servicios de telefonía e internet en un solo mes terminó empujando la inflación en Colombia. Ese dato, incluido en el más reciente informe del IPC, desató un nuevo debate sobre el costo de la conectividad y el estado de la competencia en el sector.

El presidente Gustavo Petro atribuyó parte del alza inflacionaria de marzo, que llegó a 0,78%, al encarecimiento de la telefonía móvil. Según el mandatario, el incremento cercano al 3% en estos servicios podría estar relacionado con la integración entre operadores como Tigo y Movistar, junto con ajustes posteriores del resto del mercado.

El señalamiento aparece en un momento sensible. La categoría de información y comunicaciones fue la que más subió dentro del IPC mensual, con una variación de 2,96%, muy por encima del promedio nacional.

Petro calificó el aumento como perjudicial para los usuarios y pidió explicaciones a los operadores, entre ellos Claro. También solicitó la intervención de las autoridades de control para revisar lo ocurrido.

Advertencias que no eran nuevas

El debate no comenzó con el dato de marzo. Desde hace meses, operadores como WOM venían alertando sobre los efectos de una posible concentración del mercado.

La preocupación giraba en torno a la reducción de competidores con capacidad real de presionar precios. Menos actores fuertes pueden traducirse en ajustes tarifarios con menor resistencia. Esa discusión también llegó a la Superintendencia de Industria y Comercio, encargada de vigilar que no se afecte la competencia.

Las decisiones regulatorias buscaban equilibrar el mercado frente al peso de empresas grandes como Claro. Sin embargo, las críticas sostienen que los cambios recientes no evitaron el riesgo de concentración.

Desde el Congreso, la representante Jennifer Pedraza cuestionó al Gobierno y señaló que el aumento en tarifas era previsible tras permitir una mayor integración entre operadores.

Un gasto que ya no se puede recortar

El aumento en telecomunicaciones tiene un efecto particular sobre los hogares. A diferencia de otros rubros, el margen para reducir este gasto es limitado. La conectividad dejó de ser opcional y se volvió parte del día a día.

Trabajo remoto, educación virtual y consumo de contenidos hacen que los usuarios dependan cada vez más de estos servicios. Por eso, incluso variaciones moderadas terminan sintiéndose con fuerza en el presupuesto mensual.

El dato del IPC deja una señal que va más allá de marzo. Los servicios de comunicación no solo subieron, también empiezan a tener un peso más visible dentro de la inflación.

Mientras los equipos como celulares bajan de precio, el acceso a la red y a los servicios asociados sigue encareciéndose. La pregunta ahora es si este comportamiento será temporal o si marca una tendencia más sostenida en el costo de estar conectado en Colombia.

Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología, la ciencia y la historia.

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