El crédito privado ya representa una parte importante de la financiación empresarial en Estados Unidos. En el segundo semestre de 2025, los préstamos de esta modalidad sumaron aproximadamente US$1,4 billones, equivalentes al 10 % de la deuda de las empresas no financieras del país, según el informe de estabilidad financiera publicado por la Reserva Federal en mayo de 2026. El crecimiento de este mercado plantea interrogantes sobre la evaluación del riesgo y la gestión de las obligaciones financieras, dos áreas en las que las herramientas digitales pueden desempeñar un papel relevante.
A diferencia de los préstamos bancarios tradicionales, el crédito privado comprende operaciones negociadas directamente entre prestamistas no bancarios y prestatarios. Los fondos de inversión especializados son algunos de sus principales participantes y proporcionan financiación a empresas que pueden tener dificultades para acceder a otras fuentes de capital.
La expansión de esta modalidad ha modificado la distribución de la financiación empresarial. De acuerdo con la Reserva Federal, el crédito privado equivale aproximadamente a un tercio de la deuda de las compañías estadounidenses con calificaciones crediticias por debajo del grado de inversión, si se excluyen los préstamos bancarios.
El crecimiento también ha despertado la atención de los organismos encargados de vigilar la estabilidad financiera. El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés) estimó que el mercado mundial de crédito privado alcanzó entre US$1,5 y US$2 billones al cierre de 2024. Estados Unidos concentra la mayor parte de esa actividad, con un mercado cercano a US$1 billón.
La información sobre los deudores gana importancia
El crecimiento del sector trae consigo desafíos para evaluar la capacidad de pago de las empresas y detectar posibles dificultades financieras. En su informe anual de 2025, el Consejo de Supervisión de la Estabilidad Financiera de Estados Unidos advirtió que la escasa negociación de estos préstamos en mercados secundarios y la disponibilidad limitada de información sobre los prestatarios pueden dificultar la valoración oportuna de los activos.
Estas limitaciones importan para la administración del crédito. Los prestamistas necesitan información suficiente para evaluar la evolución de sus carteras, identificar señales de deterioro y decidir cómo actuar cuando una empresa tiene dificultades para cumplir sus compromisos.
En ese proceso, las plataformas digitales pueden ayudar a centralizar los datos de los préstamos, registrar pagos, hacer seguimiento de obligaciones y organizar las comunicaciones con los deudores. La automatización también permite gestionar tareas repetitivas y priorizar casos según criterios previamente definidos.
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Sin embargo, el crecimiento del crédito privado no demuestra por sí mismo que las empresas estén aumentando el uso de estas herramientas ni que haya cambiado la eficacia de sus modelos de cobranza. Su adopción depende de las necesidades de cada entidad, las características de sus préstamos y los sistemas que ya utiliza.
El FSB también advirtió que las conexiones entre los fondos de crédito privado, los bancos, las aseguradoras y las firmas de capital privado se han profundizado. Entre los riesgos que identifica figuran el apalancamiento, los problemas de liquidez y la calidad crediticia de los prestatarios. El organismo señaló, además, que el sector no ha sido probado en su tamaño actual durante una crisis económica grave.
Para las empresas que administran carteras de crédito, la evolución del mercado estadounidense ofrece una referencia sobre la importancia de contar con información confiable y procesos de seguimiento adecuados. La tecnología puede contribuir a esas tareas, aunque su efectividad depende de la calidad de los datos y de las decisiones que respaldan.
Por ahora, los informes oficiales documentan la expansión del crédito privado y los riesgos asociados a su crecimiento. La relación entre esta tendencia y una transformación específica de la cobranza digital sigue siendo una cuestión por demostrar con datos del sector.