Un mensaje de texto que anuncia un bloqueo de cuenta, una compra sospechosa o la entrega de un paquete puede parecer legítimo, especialmente si llega desde un número corto. Pero antes de abrir el enlace que acompaña la notificación, conviene detenerse y revisar algunas señales que podrían revelar un intento de fraude.
La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) ofrece recomendaciones para reconocer mensajes de texto sospechosos y evitar que los usuarios entreguen información personal o financiera a delincuentes. Entre las alertas están los errores de escritura, las solicitudes urgentes, los enlaces desconocidos y las notificaciones sobre operaciones que la persona no reconoce.
Uno de los primeros detalles que conviene revisar es la forma en que está escrito el mensaje. Palabras como «banc0» o «colombla», en las que se reemplazan letras por números o caracteres similares, pueden ser indicios de contenido fraudulento. Aunque un error aislado no demuestra que un SMS sea falso, sí justifica revisar con cuidado lo que dice.
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También hay que prestar atención al tono. Expresiones como «última oportunidad», «solo por hoy» o «actúa ahora» buscan generar presión para que el destinatario responda rápidamente. Si el mensaje exige actuar de inmediato para evitar un supuesto bloqueo, recibir un premio o solucionar un problema, lo recomendable es comprobar la información antes de hacer cualquier movimiento.
Los enlaces son otra señal que merece atención. Algunas direcciones pueden estar abreviadas o utilizar nombres que se parecen a los de empresas y entidades conocidas. Al pulsarlas, el usuario podría llegar a una página falsa diseñada para obtener contraseñas, datos bancarios u otra información privada.
Que el mensaje llegue desde un código corto tampoco garantiza su autenticidad. Por eso, la revisión no debe limitarse al número que aparece como remitente.
¿Qué hacer cuando llega un mensaje sospechoso?
Los códigos cortos son números de cinco o seis dígitos administrados y asignados por la CRC para servicios como el envío y la recepción de mensajes de texto (SMS). La entidad cuenta con el micrositio ¿Quién me escribe? SMS seguros, que reúne información sobre estos recursos de identificación y recomendaciones para detectar posibles usos indebidos.
Si recibes una notificación sobre una compra, una transacción, un premio o una entrega que no esperabas, evita abrir los enlaces incluidos. En lugar de responder al mensaje, ingresa directamente a la aplicación oficial de la entidad o busca sus canales de atención para verificar si existe realmente una alerta o solicitud pendiente.
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Tampoco compartas contraseñas, claves bancarias ni datos personales a través de los enlaces o las conversaciones que genera un SMS sospechoso. Las ofertas exageradas y los premios inesperados merecen especial precaución, sobre todo cuando exigen entregar información o realizar alguna acción para reclamarlos.
Si encuentras señales de un posible fraude, conserva una captura de pantalla del mensaje y los datos del remitente. Esta evidencia puede servir para reportar el caso y facilitar su revisión.
La CRC dispone de una sección para denunciar el uso irregular de códigos cortos, además de un apartado con resoluciones relacionadas con la recuperación de aquellos que hayan sido utilizados de manera indebida o ineficiente.
Los usuarios pueden consultar estas herramientas en el micrositio ¿Quién me escribe? SMS seguros. Allí encontrarán las recomendaciones de seguridad y la información para reportar posibles irregularidades.