Revolut ya empezó a moverse en Colombia sin haber lanzado todavía su banco. La compañía financiera internacional abrió una etapa de contratación que deja ver cómo será su aterrizaje en el país y cuáles serán sus prioridades operativas.
Lejos de una entrada improvisada, la estrategia pasa por armar primero un equipo local capaz de responder a las exigencias regulatorias y al funcionamiento real del sistema financiero colombiano. La meta es iniciar operaciones en 2026 con una estructura sólida desde el primer día.
La firma, que cuenta con decenas de millones de usuarios a nivel global, está enfocando su búsqueda en perfiles especializados. Las vacantes abiertas incluyen cargos en gestión de riesgos, cumplimiento normativo, finanzas, operaciones y tecnología, áreas que sostienen el funcionamiento interno de cualquier entidad bancaria.
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El proceso de contratación refleja un cambio en la forma en que las fintech globales se expanden. En lugar de operar únicamente con modelos digitales centralizados, optan por construir equipos en cada país para adaptarse a las reglas locales y reducir fricciones con los reguladores.
En el caso colombiano, esto implica incorporar expertos en prevención de lavado de activos, análisis de fraude, gestión de capital y reportes regulatorios. También se buscan perfiles técnicos que garanticen la seguridad de la información y la estabilidad de las plataformas.
A nivel operativo, la compañía está abriendo posiciones tanto presenciales en Bogotá como remotas dentro del país. Varias de ellas están relacionadas con delitos financieros, un frente que gana relevancia a medida que crecen los servicios digitales.
El reto de competir en un sistema financiero en transformación
El interés de Revolut por consolidar talento local coincide con un momento de cambios en el sector financiero colombiano. La digitalización ha impulsado la aparición de nuevos jugadores, mientras que los bancos tradicionales han acelerado sus propias estrategias tecnológicas.
En ese entorno, la diferenciación no depende solo de la oferta de productos. Factores como la experiencia de usuario, la rapidez en las transacciones y la confianza en los sistemas de seguridad son cada vez más determinantes.
La construcción del equipo en Colombia también responde a la necesidad de cumplir con estándares exigentes antes de obtener y operar con una licencia bancaria. Esto obliga a las compañías a demostrar capacidades en control interno, gestión de riesgos y protección del usuario financiero.
Desde el Gobierno, entidades como ProColombia han señalado que la llegada de este tipo de empresas puede fortalecer el ecosistema digital del país. Además de generar empleo especializado, abre la puerta a nuevas dinámicas de competencia e innovación.
Para los profesionales del sector financiero y tecnológico, el proceso de contratación de Revolut representa una oportunidad distinta. No se trata de integrarse a una operación ya establecida, sino de participar en la construcción de un banco desde su fase inicial.
El desembarco de la compañía no solo ampliará la oferta de servicios digitales. También pondrá a prueba la capacidad del sistema financiero colombiano para adaptarse a modelos más ágiles, donde la tecnología y el análisis de datos tienen un rol central.