La serie colombiana Palacio llegó a Netflix este 6 de noviembre con una reconstrucción audiovisual de uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente del país: la toma y retoma del Palacio de Justicia, ocurrida el 6 y 7 de noviembre de 1985.
La producción, compuesta por ocho episodios, recrea las casi 28 horas de enfrentamientos entre el comando guerrillero del M-19 y las Fuerzas Militares, que terminaron con la muerte y desaparición de al menos 94 personas, entre magistrados, civiles, guerrilleros y militares.
Sin embargo, la historia no termina con los hechos de esos dos días. La serie también aborda la búsqueda de respuestas y justicia que durante décadas han emprendido los familiares de las víctimas.
Uno de los mayores retos de la producción fue trasladar a la pantalla los espacios, las dimensiones y la destrucción del edificio sin depender exclusivamente de efectos digitales. Para conseguirlo, el equipo combinó construcciones a gran escala, maquetas, diseño de producción y trabajo de caracterización.
Siete años de investigación y una reconstrucción a gran escala
Antes de comenzar el rodaje, el equipo dedicó siete años a investigar los acontecimientos. En ese proceso participaron historiadores, periodistas, antropólogos, abogados, sociólogos e investigadores que recopilaron y contrastaron documentos de distintas fuentes.
La investigación incluyó documentales, informes públicos, grabaciones de audio, decisiones judiciales y más de 15 libros. También se realizaron cerca de 50 entrevistas con personas que vivieron los hechos o que han estudiado lo ocurrido en el Palacio de Justicia.
El trabajo de reconstrucción física también tuvo dimensiones importantes. En el Hipódromo de los Andes se levantó una réplica del edificio, con una extensión aproximada de 7.700 metros cuadrados. La construcción tardó tres meses e incluyó una fachada de 30 metros de largo por cuatro de alto.

La estructura debía reproducir las proporciones y características arquitectónicas del Palacio original, pero también permitir que los actores y las cámaras se desplazaran durante las escenas.
Para las tomas exteriores se fabricaron maquetas que se instalaron en la Plaza de Bolívar. Mediante técnicas de perspectiva forzada y posiciones específicas de cámara, el equipo consiguió integrar visualmente la representación del antiguo edificio con el Palacio actual. Algunas de estas estructuras podían quemarse durante las grabaciones, lo que permitió utilizar fuego y humo reales.
Más de 5.300 extras participaron en el rodaje
La producción reunió alrededor de 120 actores y más de 5.300 extras durante las diferentes jornadas. El equipo habitual estuvo integrado por unas 300 personas, aunque las escenas de mayor despliegue, especialmente las grabadas en la Plaza de Bolívar, llegaron a reunir hasta 900 participantes.
Los escenarios interiores también exigieron un trabajo detallado. Su diseño tomó como referencia elementos arquitectónicos originales y registros visuales del edificio. Algunas superficies fueron pintadas a mano para reproducir su apariencia.
Además, los espacios se construyeron pensando en mostrar el deterioro progresivo del Palacio durante la toma y retoma. Después de tres meses de construcción, el equipo dedicó aproximadamente otro mes a modificar y destruir los escenarios para representar los daños ocasionados por el incendio.
Palacio fue producida por Dynamo y grabada en Bogotá. La dirección estuvo a cargo de Jayro Bustamante, Edgar Nito y Samir Oliveros, con Natalia Santa como showrunner.
La serie cuenta con las actuaciones de Natalia Reyes, Robinson Díaz, Santiago Alarcón, Mariana Gómez, Carlos Manuel Vesga y Luna Baxter, entre otros integrantes del elenco.
Los ocho episodios ya se pueden ver en Netflix.