En diciembre de 2025, el mercado mundial de relojes inteligentes cierra el año con una señal clara de recuperación, luego del tropiezo registrado en 2024. Los envíos globales crecieron cerca de un 7 % interanual, impulsados principalmente por Huawei y Apple, aunque con desempeños y estrategias muy distintas. La competencia entre ambas marcas marcó el ritmo del sector y dejó pistas claras sobre hacia dónde se dirige esta categoría.
Más que un repunte coyuntural, 2025 fue un año de ajuste. Los consumidores se volcaron hacia relojes con funciones más completas, especialmente en salud y deporte, y dejaron atrás los modelos básicos. Ese cambio redefinió el mapa del mercado y favoreció a las marcas que supieron adaptarse a esa nueva expectativa.
Huawei fue el motor del crecimiento
Durante 2025, Huawei fue la marca que más impulsó el crecimiento del mercado de relojes inteligentes. Su fortaleza estuvo, sobre todo, en China, país que aumentó su participación global hasta alrededor del 31 %. La marca china se benefició de un entorno favorable, con subsidios gubernamentales, alta adopción local y una oferta bien segmentada.
Huawei logró captar usuarios de distintos perfiles, desde quienes buscan un reloj funcional y asequible hasta quienes priorizan métricas avanzadas de salud. El foco en monitoreo cardíaco, seguimiento del sueño y análisis preventivo convirtió al reloj en una herramienta de uso diario, no solo en un complemento del celular.
Te puede interesar: Así nos fue con el Huawei Watch Fit 4: no somos atletas, pero nos ayudó a sobrevivir al estrés laboral
Además, la incorporación de inteligencia artificial para análisis y recomendaciones personalizadas ayudó a reforzar la percepción de valor. Esa combinación de precio, funciones y cercanía con el mercado local explica por qué Huawei terminó el año como el principal dinamizador del sector.
Apple volvió a crecer después de dos años difíciles
Apple también cerró 2025 con números positivos, pero su historia fue la del regreso. Tras siete trimestres consecutivos de caídas, la compañía logró volver al crecimiento gracias a una renovación clave de su portafolio. En el trimestre de lanzamiento, los envíos crecieron un 23 % interanual y, en el acumulado del año, el avance fue cercano al 12 %.
El impulso vino de una estrategia de doble frente. Por un lado, el Watch SE 3 permitió recuperar usuarios sensibles al precio. Por otro, el Watch Ultra 3 reforzó la imagen de innovación con funciones como conectividad satelital, soporte para 5G y nuevas alertas relacionadas con la salud, como las notificaciones de hipertensión.
Apple mantuvo su principal ventaja: el ecosistema. Para muchos usuarios, el reloj sigue siendo una extensión natural del iPhone y de los servicios de la marca, un factor clave para sostener la fidelidad.
En 2025, la disputa entre Huawei y Apple no se centró solo en volumen, sino en el sentido del producto. Huawei creció más y empujó el mercado desde China y los mercados emergentes, mientras Apple recuperó terreno con innovación y diversificación de precios.
La integración de IA, nuevas tecnologías de conectividad y sensores más precisos elevó el estándar de toda la industria. El reloj inteligente dejó de ser un accesorio y pasó a ocupar un lugar más relevante en la vida cotidiana del usuario. La forma en que Huawei y Apple compitieron este año dejó claro que el futuro del mercado se juega en la utilidad real, no solo en la marca.