Mercado Bitcoin, la mayor plataforma de criptomonedas de Brasil y una de las más grandes de América Latina, sufrió un hackeo en la madrugada de este lunes 2 de noviembre del que los analistas estiman un robo de hasta USD 49 millones. La empresa suspendió los retiros y depósitos, aunque asegura que ningún cliente perdió dinero y que no hubo filtración de datos.
Las cifras varían según la fuente. La firma de análisis Chainalysis, que trabaja con el exchange, calcula el robo en unos USD 49 millones distribuidos en 17 blockchains distintas, con los mayores montos en bitcoin y ether, además de fondos en redes como Base, Tron y Polygon. La empresa de seguridad Hypernative, que dio la primera alerta, habló inicialmente de más de USD 40 millones en al menos diez cadenas.
Mercado Bitcoin asumirá la pérdida
Según Bloomberg, Mercado Bitcoin afirmó que absorberá la pérdida, estimada en torno a los USD 40 millones, de modo que los fondos de los usuarios queden cubiertos. La plataforma mantuvo suspendidos los movimientos mientras investigaba el incidente, una medida estándar en este tipo de ataques para evitar que el dinero siga saliendo.
La respuesta de la industria fue rápida. Chainalysis afirma que lideró el congelamiento de casi USD 10 millones de los fondos robados, mientras que Tether bloqueó más de 4,5 millones de USDT vinculados al ataque, según confirmó su CEO, Paolo Ardoino. Que el robo se repartiera en 17 blockchains distintas sugiere un movimiento automatizado para dificultar el rastreo, una táctica cada vez más común en los grandes hackeos de criptomonedas.
El golpe llega en un momento sensible para el sector en la región, donde plataformas como Binance han apostado por integrarse a los sistemas de pagos locales para ganar usuarios masivos. Un ataque de esta magnitud a la mayor casa de cambio de Brasil pone sobre la mesa, una vez más, la pregunta de qué tan seguros están los depósitos cuando el negocio crece más rápido que sus defensas.
Un recordatorio para los usuarios latinoamericanos
Mercado Bitcoin dice que ningún cliente perdió dinero y que su promesa es absorber el golpe con recursos propios. Si se cumple, sería el mejor desenlace posible para un incidente de este tamaño. Pero para los millones de latinoamericanos que guardan criptomonedas en plataformas centralizadas, el episodio repite la lección de siempre: mientras el exchange custodie las llaves, el riesgo último no desaparece, solo cambia de dueño.