Kit de emergencia: ¿qué debe tener para sobrevivir 3 días?

Los fuertes terremotos registrados recientemente en Venezuela y Colombia han vuelto a poner sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿estamos preparados para afrontar una emergencia? El 24 de junio, Venezuela sufrió dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, mientras que este 10 de agosto Colombia registró un sismo de magnitud 7,4, con epicentro cerca de San José del Palmar, Chocó. Ante situaciones como estas, contar con un kit de emergencia puede ser clave durante las primeras horas.

Los acontecimientos recuerdan la importancia de estar preparados para situaciones que pueden interrumpir temporalmente servicios esenciales. La Comisión Europea, dentro de su Estrategia de Preparación de la Unión, plantea desarrollar directrices para que la población pueda mantener una autosuficiencia mínima de 72 horas frente a diferentes tipos de crisis.

Contar con un kit de emergencia puede ser útil no solo ante terremotos. Apagones, inundaciones, incendios, deslizamientos, emergencias sanitarias u otros acontecimientos pueden dificultar temporalmente el acceso al agua, alimentos, electricidad o comunicaciones. Preparar con anticipación algunos elementos básicos puede facilitar la respuesta durante las primeras horas.

Kit de emergencia: qué debe tener para sobrevivir 3 días

Uno de los elementos fundamentales es el agua. La cantidad que debe almacenarse dependerá del número de integrantes del hogar y de sus necesidades particulares. Lo importante es disponer de una reserva destinada principalmente al consumo y a la preparación de alimentos, almacenada en recipientes adecuados, limpios y bien cerrados.

En cuanto a la comida, conviene contar con productos no perecederos y fáciles de consumir, especialmente aquellos que no necesiten refrigeración ni una preparación compleja. Conservas de atún, sardinas o legumbres, leche UHT o en polvo, galletas, barras energéticas, frutas deshidratadas y frutos secos son algunas alternativas que pueden formar parte de la reserva.

No basta con guardar los alimentos y olvidarse de ellos. Es importante revisar periódicamente las fechas de vencimiento y establecer una rotación: consumir los productos antes de que caduquen y reemplazarlos por otros nuevos para mantener siempre disponible una reserva en buenas condiciones.

Linterna, radio y batería para el celular

Los terremotos y otros desastres pueden provocar cortes de electricidad y afectar temporalmente las redes de telecomunicaciones. Por esa razón, un kit de emergencia debería incorporar fuentes de iluminación que no dependan directamente de la red eléctrica, como linternas a pilas o lámparas recargables, además de las baterías necesarias para mantenerlas funcionando.

Una batería portátil o power bank completamente cargada también puede ser útil para prolongar la autonomía del celular. Durante una emergencia, el teléfono permite comunicarse con familiares, solicitar ayuda o consultar información oficial, por lo que conviene reservar su batería para llamadas, mensajes y otras actividades realmente necesarias.

Sin embargo, depender exclusivamente de internet o de las redes móviles puede convertirse en un problema si la infraestructura resulta afectada. Una radio portátil a pilas, solar o con otro sistema autónomo de alimentación ofrece una alternativa para seguir las indicaciones de las autoridades cuando otros canales de comunicación no están disponibles.

Qué debe incluir el botiquín

El botiquín de primeros auxilios es otro elemento importante. Puede contener gasas, vendas, esparadrapo, tijeras, antisépticos, guantes desechables, mascarillas y otros productos destinados a atender lesiones menores mientras se consigue asistencia profesional.

Las personas que utilizan medicamentos de manera permanente deben considerar sus necesidades particulares dentro de la planificación para una emergencia. En estos casos es importante revisar las fechas de vencimiento y respetar las condiciones de almacenamiento indicadas para cada producto.

También conviene comprobar periódicamente el contenido del botiquín. Los elementos utilizados, deteriorados o vencidos deben reemplazarse para evitar descubrir que ya no están disponibles precisamente cuando se necesitan.

Documentos, efectivo y otros elementos útiles

Las copias de documentos importantes pueden almacenarse dentro de una bolsa o recipiente resistente al agua. También resulta conveniente disponer de información de contacto de familiares y tener identificados los números oficiales de emergencia, especialmente ante una situación en la que el celular no tenga conexión a internet.

Mantener algo de dinero en efectivo, preferiblemente en denominaciones pequeñas, también puede resultar útil si una interrupción de electricidad o comunicaciones impide temporalmente utilizar datáfonos, cajeros automáticos o sistemas electrónicos de pago.

Un silbato puede ayudar a llamar la atención en determinadas situaciones de emergencia. El kit también puede incorporar elementos básicos de higiene personal, como papel higiénico, jabón, gel antibacterial y toallas húmedas.

Cada hogar debe adaptar la preparación a sus integrantes. Las familias con bebés, adultos mayores, personas con discapacidad o mascotas pueden necesitar alimentos específicos, agua adicional, productos de higiene, medicamentos u otros suministros particulares.

Dónde guardar el kit de emergencia

Tener los suministros adecuados pierde utilidad si resulta difícil encontrarlos cuando ocurre una emergencia. Lo recomendable es mantenerlos organizados dentro de una mochila, maletín o recipiente resistente y fácil de transportar, ubicado en un lugar accesible y conocido por todos los integrantes del hogar.

Debe evitarse almacenarlo en espacios excesivamente húmedos o calientes que puedan deteriorar alimentos, medicamentos, baterías u otros productos. También es recomendable revisar periódicamente el contenido para comprobar fechas de vencimiento y verificar que linternas, radios, baterías portátiles y otros dispositivos continúen funcionando.

Los terremotos registrados recientemente en distintas partes del mundo, incluidos Venezuela y Colombia, muestran por qué la preparación ante una emergencia no debería comenzar cuando ya se ha producido el desastre. Aunque no es posible determinar con precisión cuándo ocurrirá un terremoto, sí pueden adoptarse medidas preventivas para afrontar mejor sus posibles consecuencias.

La estrategia de preparación de la Unión Europea parte precisamente de esa lógica: fomentar que la población pueda mantener una autosuficiencia mínima de 72 horas frente a una crisis. Tener agua, alimentos, medios de comunicación, iluminación, documentos y otros elementos esenciales preparados con anticipación puede reducir la dependencia inmediata de servicios que podrían quedar temporalmente interrumpidos.

Imagen: Creada con IA / ChatGPT

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Redacción ENTER.CO

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