Comprar el celular de gama media de Google acaba de resultar más costoso sin que haya recibido una renovación. La compañía modificó su valor varios meses después del lanzamiento, mientras deja intactas las características con las que llegó al mercado.
La decisión afecta uno de sus principales atractivos dentro de la familia Pixel: mantenerse considerablemente por debajo de las opciones superiores. Esa ventaja se reduce y hace más importante revisar qué ofrece frente a alternativas recientes.
El Pixel 10a ahora parte de US$599
La versión de 128 GB pasó de US$499 a US$599 en Estados Unidos. Son US$100 adicionales, cerca de un 20 % de incremento. La configuración de 256 GB quedó en US$699, según las cifras reportadas este 2 de octubre.
El aumento de precio no viene acompañado de cambios en el celular. Mantiene el Tensor G4, 8 GB de RAM y las mismas capacidades de almacenamiento. Este chip debutó con la familia Pixel 9 y queda dos generaciones por detrás del Tensor G6 incorporado en los nuevos Pixel 11.
Tampoco hay modificaciones en otros componentes. La ficha incluye pantalla OLED de 6,3 pulgadas con frecuencia de actualización de hasta 120 Hz, batería de 5.100 mAh y cámara principal de 48 megapíxeles. A esto se suman siete años de actualizaciones del sistema operativo y de seguridad.
La distancia frente al Pixel 11 se reduce a US$300
El Pixel 11 parte de US$899, de modo que ahora lo separan US$300 de la versión básica del 10a. Antes eran US$400. La menor brecha económica hace necesario considerar qué aporta cada alternativa por el dinero adicional.
El salto del Tensor G4 al G6 abarca dos generaciones. Este componente participa en el rendimiento, la eficiencia y el procesamiento de funciones de inteligencia artificial. Sin pruebas comparativas entre ambos celulares, esa distancia técnica no permite cuantificar cuánto cambia su funcionamiento.
El encarecimiento alcanzó otros mercados. Los importes reportados sitúan el dispositivo en 849 dólares canadienses en Canadá, 599 libras en Reino Unido y 649 euros en Europa. La modificación no se limita a Estados Unidos.
Google todavía no explica la causa del aumento
El reporte que detectó la subida menciona el encarecimiento de componentes como la memoria. La compañía no ha atribuido oficialmente los nuevos importes a ese factor, por lo que no puede establecerse una relación causal con la información disponible.
La posibilidad de modificar teléfonos que ya estaban a la venta había sido anticipada. Al presentar la familia Pixel 11 con tarifas superiores a las de sus antecesores, Google indicó que los incrementos terminarían extendiéndose a dispositivos disponibles en el mercado.
La cifra también cambia la referencia para el futuro 11a. No existe información oficial suficiente para establecer cuánto costará ese celular, así que US$599 no puede considerarse todavía su posible punto de partida.
El reajuste modifica el lugar que ocupaba este celular dentro del catálogo de Google. Su atractivo ya no depende tanto de ser la alternativa económica de la familia, sino de cuánto pesan su hardware de una generación anterior y el soporte prolongado frente a opciones más recientes.
Imagen: Google