Samsung podría recuperar la versión Edge de su familia Galaxy S en 2027. Una nueva filtración apunta a un Galaxy S27 Edge más delgado que el S25 Edge y con una batería de aproximadamente 4.300 mAh. El posible regreso llama la atención después de que esta propuesta no tuviera continuidad con un S26 Edge.
Según información compartida por el filtrador kro_roe, el celular tendría una pantalla de 5,8 pulgadas y un grosor alrededor de los 4 mm. De confirmarse este último dato, sería considerablemente más fino que su antecesor, cuyo cuerpo tiene 5,8 mm y alberga una batería de 3.900 mAh.
The Galaxy S27 Edge is expected to have a 5.8-inch display, a battery capacity of around 4,300mAh, and a thickness in the low 4mm range.
— kro (@kro_roe) September 2, 2026
Existen versiones contradictorias sobre sus dimensiones. Otro reporte señala una pantalla de 6,8 pulgadas y un grosor de 5,4 mm, aunque coincide en una capacidad de 4.300 mAh. Ninguna de las configuraciones es oficial, por lo que todavía no es posible determinar cuál se acerca al dispositivo que podría llegar al mercado.
Galaxy S27 Edge sería más delgado y aumentaría la capacidad de su batería
El salto de 3.900 a unos 4.300 mAh supondría 400 mAh adicionales frente al S25 Edge. El cambio resulta relevante porque estaría acompañado por una reducción del grosor, lo que obligaría a integrar una batería de mayor capacidad en un espacio interno más limitado.
Una posible explicación estaría en la tecnología utilizada para la batería. Entre las opciones mencionadas aparece el silicio-carbono, que puede aumentar la densidad energética y permitir mayor capacidad sin incrementar necesariamente el tamaño del componente. Hasta el momento, no existe confirmación de que esta solución vaya a utilizarse en el nuevo modelo.
El resto de las especificaciones permanece sin confirmar. Por el posicionamiento de su antecesor, podría incorporar un procesador de gama alta como el Snapdragon 8 Elite Gen 6 o el Exynos 2700. Ambos nombres se plantean como posibilidades para esa generación y no como características conocidas del dispositivo.
Tampoco existe una fecha oficial de presentación. Uno de los reportes sitúa su posible llegada a mediados de 2027, en lugar de acompañar a los principales integrantes de la familia S27 durante los primeros meses del año. De ocurrir así, seguiría una estrategia similar a la utilizada con el S25 Edge.
¿Tiene sentido recuperar la versión Edge?
La posibilidad de recuperar este formato resulta llamativa después del desempeño de su antecesor. Las ventas del S25 Edge estuvieron por debajo de lo esperado, según los reportes, y ese resultado habría influido en la decisión de no continuar inmediatamente con un S26 Edge. Volver a intentarlo plantea dudas sobre el interés real de los usuarios por los celulares ultradelgados.
Los modelos convencionales de gama alta ya ofrecen cuerpos relativamente finos. Reducir unos milímetros adicionales puede marcar una diferencia en diseño y peso, pero deja menos espacio para componentes como la batería y las cámaras. El desafío consiste en conseguir esa reducción sin convertirla en una desventaja frente a equipos de dimensiones tradicionales.
Una batería de 4.300 mAh atacaría una de las principales limitaciones asociadas a este formato. Sin embargo, la capacidad por sí sola no determina la autonomía. El procesador, la pantalla, el software y la eficiencia energética también influyen en cuánto tiempo puede funcionar un celular antes de necesitar una nueva carga.
Las cámaras representan otra incógnita. Un cuerpo más fino limita el espacio disponible para sensores, óptica y otros componentes, de modo que será importante conocer qué configuración podría utilizar el equipo. Apostar nuevamente por el diseño ultradelgado tendría más sentido si esa reducción no obliga a recortar características importantes frente al resto de la familia.
Apple también exploró este concepto con el iPhone Air, convirtiendo el grosor reducido en uno de sus principales diferenciales. La existencia de propuestas similares muestra el interés de los fabricantes por experimentar con el formato, aunque no demuestra por sí misma que los consumidores estén dispuestos a priorizar unos milímetros menos frente a otras características.
El regreso de la versión Edge tendría que ofrecer algo más que un cuerpo más fino. Aumentar la batería sería un avance frente al modelo anterior, pero la propuesta también necesitaría mantener un equilibrio competitivo en cámaras, rendimiento y autonomía.
Si finalmente existe un Galaxy S27 Edge, su reto será demostrar que el diseño ultradelgado puede aportar una ventaja clara sin exigir sacrificios importantes en otras características. Los 4.300 mAh serían una primera respuesta a ese problema, siempre que la información termine confirmándose.
Imagen: Samsung