“El ahorro es el único motor del bienestar”: el estudio que revela por qué el 79% de los colombianos se arrepiente de su prima

cuentas de ahorro

El 79% de los colombianos arranca el año con una sensación incómoda: la prima se fue y el alivio no llegó. No es solo un asunto de gastos altos en diciembre, sino de una constante que se repite cada enero. El dinero extra desaparece rápido y deja una pregunta abierta: ¿en qué momento se perdió la oportunidad de hacer algo distinto?

Esa percepción está respaldada por cifras. La segunda edición del Índice de Arrepentimiento Financiero (IAF), elaborado por MejorCDT junto a la firma Views, revela que el arrepentimiento por el uso de ingresos extraordinarios, como la prima de fin de año, aumentó levemente y hoy alcanza al 79% de los colombianos. Lejos de corregirse, el patrón se mantiene.

El estudio, basado en más de 1.000 encuestas realizadas en las principales ciudades del país, muestra que el problema no es la falta de intención. El 55% de las personas afirma haber planeado cómo usar su prima. Sin embargo, en la práctica, ese plan rara vez se ejecuta. Ocho de cada diez terminan admitiendo que el resultado no fue el esperado.

Gran parte del dinero se diluye en gastos cotidianos. Compras, deudas y necesidades básicas concentran más del 51% del gasto entre quienes se arrepienten. El ahorro y la inversión, en cambio, apenas alcanzan el 10%. El efecto es inmediato: el ingreso adicional se convierte en “plata de bolsillo” y pierde cualquier capacidad de generar tranquilidad a mediano plazo.

Cuando ahorrar sí marca la diferencia

La comparación con quienes no se arrepienten es reveladora. Este grupo, aunque minoritario, muestra un comportamiento distinto frente al dinero. El 76% inicia 2026 con optimismo, el 96% se siente tranquilo con sus deudas y el 21% destina parte de sus ingresos al ahorro y a la construcción de patrimonio. No se trata de ganar más, sino de decidir mejor.

Los datos también muestran una paradoja generacional. El arrepentimiento financiero es más fuerte entre los 30 y 50 años, justo en la etapa de mayor productividad laboral. Aun así, solo dos de cada diez colombianos comienzan el año con estabilidad financiera real. El resto arranca enero con presión, sin colchón para imprevistos.

El contexto político añade una capa adicional de cautela. De cara a 2026, el 46% de los encuestados asegura que será más prudente al ahorrar o invertir. Esa precaución, aunque comprensible, suele traducirse en postergar decisiones y dejar el dinero inmóvil, lo que refuerza el ciclo de oportunidades perdidas.

Te puede interesar: Entrevista | MejorCDT, la historia de la plataforma que transformó la forma de abrir CDT en Colombia

“El ahorro es el único motor capaz de convertir el dinero en bienestar tangible. Mientras el gasto impulsivo deja arrepentimiento, la inversión genera estabilidad y control”, señala David Susa, director ejecutivo y cofundador de MejorCDT.

Según el estudio, el 92% de quienes ahorraron o invirtieron logró mayor tranquilidad financiera y una mejor capacidad para enfrentar imprevistos.

Persisten, sin embargo, barreras como la desconfianza en plataformas, la idea de que se necesita mucho dinero para empezar y la percepción de procesos complejos siguen frenando a muchos. En ese escenario, instrumentos de bajo riesgo como los CDT ganan relevancia por ofrecer previsibilidad en momentos de incertidumbre.

El mensaje que deja el estudio es que  el arrepentimiento financiero no aparece por gastar, sino por no haber protegido el dinero a tiempo. Y aunque la intención existe, convertirla en acción sigue siendo el verdadero desafío.

Digna Irene Urrea

Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología, la ciencia y la historia.

View all posts

Archivos