El gobierno de los Estados Unidos enfrenta una ola de demandas después de que la Corte Suprema declarara ilegal la política de aranceles de Trump. Una de las incorporaciones más sorprendentes a esta lista es Nintendo, que ha presentado un caso ante una corte estadounidense para exigir una compensación por estos impuestos.
A la fecha, más de 1000 compañías han interpuesto demandas contra los Estados Unidos tras la decisión de la Corte Suprema. El caso de Nintendo es similar al de las demás empresas: exige principalmente el reembolso de impuestos cobrados desde que la administración Trump inició su ofensiva arancelaria.
¿Qué es lo que quiere la demanda de Nintendo contra el gobierno Trump?
“Esta acción se refiere a la iniciación y administración por parte de los demandados de medidas comerciales ilegales que, hasta la fecha, han resultado en la recaudación de más de 200 mil millones de dólares en aranceles sobre las importaciones de casi todos los países”, aseguró uno de los abogados de Nintendo en la demanda.
Por ahora, no es claro si esta solicitud de reembolso prosperará en los tribunales. En primer lugar, el presidente Trump ha ignorado el fallo de la Corte Suprema y ha mantenido su estrategia de amenazar con nuevos impuestos a la importación a cualquier país con el que esté en desacuerdo. En segundo lugar, dado el volumen de litigios, sería un hito histórico que las cortes hallaran la forma de devolver tal cantidad de dinero a las compañías.
Pero el punto más relevante de estas batallas legales es que, técnicamente, el dinero recolectado no debería regresar a las empresas, sino a los consumidores. Es bien sabido que, aunque los aranceles pretenden castigar a las corporaciones, son las personas quienes terminan asumiendo el costo cuando se ajustan los precios de productos tecnológicos para mantener los márgenes de ganancia.
Puedes leer la demanda completa en este enlace.
La Switch 2 fue una de las principales afectadas por los aranceles de Trump
Dicho lo anterior, Nintendo es una de las pocas compañías con un caso concreto que ejemplifica el impacto de estas medidas: el lanzamiento de la Switch 2.
La consola fue presentada de manera casi simultánea al primer plan de la Casa Blanca para imponer aranceles globales. Debido a que gran parte de los componentes y la fabricación de la Switch 2 dependían de países afectados, Nintendo tuvo que aplazar la preventa para evaluar si debía ajustar los costos en este mercado.
Aunque el precio de la consola no se vio afectado —gracias a un movimiento preventivo en el que se trasladó mucha de la producción a Vietnam—, los accesorios de la Switch sí sufrieron un incremento de precio considerable en los Estados Unidos debido a los impuestos de Trump.
Imágenes: Nintendo