Todo indica que no muchos niños pidieron una Xbox a Papá Noel este año. Microsoft informó a sus accionistas que cada vez vende menos consolas y que, incluso durante la temporada de Navidad, los números terminaron en números rojos.
La información proviene del reporte de ganancias para el segundo trimestre de 2026 (que incluye el último mes del año), en el que la compañía aseguró que las ventas de Xbox bajaron cerca de un 32% en comparación con el mismo periodo de 2025.
Microsoft tiene serios problemas para vender sus consolas
Lo grave de la situación no es solo que la Xbox no se haya vendido bien el año pasado. Existen muchos factores que podrían explicar estos números: la inflación de precios y aranceles en países como Estados Unidos, la competencia de plataformas como la Switch o, simplemente, los indicios de que la Xbox Series está llegando al final de su ciclo de vida.
Sin embargo, el problema de fondo es que Microsoft ha visto disminuir las ventas de Xbox año tras año de manera preocupante: en el reporte del primer trimestre de 2026, la compañía informó que las ventas cayeron un 26% frente al año anterior. Lo mismo ocurrió el trimestre previo (22% menos) y el anterior a ese (29%). De hecho, la última vez que Microsoft entregó un reporte de ganancias positivo fue en 2023, y en esa ocasión solo reportó un incremento del 3% en las ventas.
¿Por qué están cayendo las ventas de Xbox?
Si las ventas están en declive desde hace varios años, ¿cuál es el motivo por el que Microsoft enfrenta tantos problemas? Lo complicado de esta situación es que no se limita a un solo factor, sino a un acumulado de eventos desafortunados:
Falta de exclusivos potentes: Una de las razones por las que los jugadores compran consolas es la posibilidad de disfrutar de juegos exclusivos, y en este apartado Microsoft no ha tenido mucho éxito recientemente.
¿Xbox en todos lados?: Unido al problema anterior, Microsoft ha optado por una postura en la que permite que gran parte de sus juegos aterricen en otras plataformas. Aunque esto es positivo para los usuarios, ha reforzado la idea de que no es estrictamente necesario invertir en una consola Xbox.
El precio tampoco ayuda: Cuando la Xbox salió al mercado, ya era una consola costosa. Además, en los últimos años ha recibido varios incrementos de precio. En Estados Unidos, se ha visto afectada por los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump (ya que buena parte de su producción está en China). A esto se suma que el costo de los componentes ha puesto un peso adicional en la billetera y amenaza con nuevos incrementos el próximo año.
¿Puede Game Pass salvar a Xbox?
Durante años, el rumor en los foros dedicados a Xbox ha sido que las consolas de la compañía están “muertas”. Microsoft lo ha negado rotundamente, pero sus informes de ganancias parecen sugerir la posibilidad de que no tengamos una próxima generación tradicional, o que sea algo muy diferente a lo visto hasta ahora.
Game Pass parecía ser la “gallina de los huevos de oro” y la mejor ruta de negocio, pero ni siquiera por ese lado las cosas marchan del todo bien. El año pasado el servicio recibió una actualización de precios que aumentó los costos para la mayoría de los jugadores. En cuanto al software, los números tampoco ayudan: las ganancias por servicios bajaron un 5% y las ventas de juegos no terminan de despegar.
Imágenes: Montaje ENTER.CO