Google invertirá US$17.000 millones para construir su primer centro de datos en Wyoming, un anuncio que llega en plena ola de rechazo político a estas instalaciones tras las elecciones de medio término en Estados Unidos. De las 41 iniciativas electorales relacionadas con centros de datos votadas esta semana, todas menos una salieron en contra de los proyectos, según datos de Ballotpedia citados por Reuters.
El complejo se levantará en el condado de Laramie, junto a Cheyenne, en alianza con Tallgrass Energy, Black Hills Energy, American Electric Power (AEP) y Related Digital. La empresa se compromete a pagar el 100% de la energía que consuma y a cubrir la infraestructura que su crecimiento demande, y asegura que el centro será enfriado por aire para reducir el uso de agua, dos de las principales quejas de las comunidades vecinas a estos proyectos.
Energía con captura de carbono incluida
La electricidad vendrá en parte de un desarrollo de celdas de combustible de 702 megavatios con captura y almacenamiento de carbono (CCS), contratado con AEP y descrito por Google como el mayor de su tipo planeado hasta la fecha. Las celdas, que convierten gas natural en electricidad mediante una reacción electroquímica, serán fabricadas en Estados Unidos por Bloom Energy, y el carbono capturado se almacenará de forma permanente en el centro de secuestro de Tallgrass en el este de Wyoming. Con este proyecto, la capacidad de CCS contratada por Google llega a casi un gigavatio.
Para responder a la resistencia local, la compañía y sus socios crearán un Consejo Comunitario encargado de proponer soluciones al crecimiento de Cheyenne, y prometieron cientos de millones de dólares en impuestos prediales para el condado y su distrito escolar, además de becas para educación técnica. Google dice haberse reunido con más de 200 residentes para recoger sus prioridades.
Contra la corriente política
El anuncio contrasta con el ambiente del sector: las victorias de candidatos opuestos a los centros de datos en Texas y Georgia sacudieron a las acciones de la industria, y Microsoft acaba de declinar ampliar un acuerdo de centros de datos en Texas con el proveedor Nscale, según Reuters. Wyoming, un estado republicano donde Donald Trump obtuvo más del 70% de los votos en 2024, se convierte así en la apuesta de Google por demostrar que estos megaproyectos pueden convivir con las comunidades. En Latinoamérica la discusión es paralela: Colombia espera una expansión millonaria de centros de datos hasta 2030, con los mismos debates sobre energía y agua.