El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos emitió una orden que vetá a DeepSeek, la empresa china de inteligencia artificial, de todas las agencias federales civiles del país. La medida, publicada este 20 de octubre en el Registro Federal, no solo prohíbe las compras futuras: también exige retirar de la tecnología de información del Gobierno civil cualquier producto que use implementaciones de DeepSeek.
La orden tiene dos componentes. El primero excluye de las contrataciones de las agencias civiles federales todos los productos y servicios desarrollados por Hangzhou DeepSeek Artificial Intelligence Co. y sus afiliadas. El segundo obliga a retirar de los sistemas de las agencias civiles todos los productos de DeepSeek, los de sus afiliadas y, aquí está el punto más amplio, los productos y servicios de terceros que hayan sido desarrollados usando implementaciones de DeepSeek.
¿Qué tan amplia es la prohibición?
Es una de las órdenes más amplias emitidas hasta ahora contra una empresa de IA. Al incluir productos de terceros construidos sobre implementaciones de DeepSeek, la medida alcanza potencialmente a software que ni siquiera lleva el nombre de la compañía china, pero que usa sus modelos por debajo, algo común dada la popularidad de los modelos abiertos de DeepSeek entre desarrolladores de todo el mundo.
La orden se emitió bajo el marco de la Federal Acquisition Supply Chain Security Act (FASCSA), que permite al Gobierno estadounidense excluir fuentes de la cadena de suministro federal cuando identifica riesgos de seguridad. Las agencias federales civiles, que van del Departamento de Salud al de Educación, tendrán que revisar sus sistemas y sus contratos vigentes para cumplirla.
¿Por qué contra DeepSeek?
DeepSeek se convirtió en fenómeno global en 2025 cuando sus modelos de IA alcanzaron un desempeño comparable al de los principales modelos estadounidenses con una fracción del costo de entrenamiento. Pero su origen chino y su política de datos han generado desde entonces alertas de seguridad en varios países: Italia fue de los primeros en actuar y retiró la aplicación de sus tiendas, y otros gobiernos europeos y de Asia restringieron su uso en dispositivos oficiales.
Las preocupaciones de Washington se centran en que los datos enviados a los servidores de DeepSeek podrían quedar expuestos al Gobierno chino, además de cuestionamientos sobre censura de temas políticos en sus respuestas y el uso de sus modelos en operaciones de influencia. La compañía ha negado reiteradamente las acusaciones y asegura que cumple con las leyes de protección de datos.
¿Cambia algo para los usuarios comunes?
Por ahora, no. La orden aplica exclusivamente a las agencias federales civiles y a sus contratistas: los usuarios particulares en Estados Unidos, y por supuesto en Colombia y el resto de Latinoamérica, pueden seguir usando DeepSeek en la web o en sus aplicaciones. Tampoco afecta a las agencias de defensa o inteligencia, que ya tenían restricciones propias.
El efecto indirecto sí puede ser relevante. Empresas que desarrollen software para el Gobierno estadounidense tendrán que verificar que sus productos no dependan de implementaciones de DeepSeek, y la señal política es clara: Washington está dispuesto a usar herramientas de cadena de suministro contra la IA china, tal como hizo antes con Huawei en telecomunicaciones. Para desarrolladores y empresas latinoamericanas que integran modelos de DeepSeek en sus productos, vale la pena tener en el radar cómo evoluciona esta postura si sus clientes tienen contratos con el sector público de Estados Unidos.
Fuentes:
Registro Federal de Estados Unidos (orden FASCSA del DHS): federalregister.gov
The Wall Street Journal (contenido de pago): wsj.com