Qué no compartir con ChatGPT, Gemini y Claude y por qué

Hablar con una inteligencia artificial puede parecer tan privado como escribir un mensaje, pero no funciona de la misma manera. Una conversación puede terminar reuniendo información sobre trabajo, finanzas, relaciones, documentos o ubicación. Además, los datos enviados a estos servicios pueden almacenarse o utilizarse de distintas formas dependiendo de la plataforma, la configuración de la cuenta y el producto contratado.

Por eso, qué no compartir con ChatGPT, Gemini y Claude no se limita a contraseñas o números de tarjetas. También importa evaluar documentos, fotografías, información corporativa y datos privados de terceros antes de enviarlos. OpenAI, Google y Anthropic ofrecen controles para gestionar parte de esta información, aunque desactivar el entrenamiento o borrar un chat no significa necesariamente que todos los datos desaparezcan inmediatamente.

Contraseñas, tarjetas y documentos confidenciales deberían quedarse fuera

Las contraseñas, códigos de autenticación, claves de recuperación y credenciales de acceso no deberían introducirse en un chatbot. La IA no necesita conocer estos datos para explicar cómo configurar una cuenta, solucionar un problema de acceso o indicar los pasos para cambiar una contraseña.

La misma precaución aplica a números completos de tarjetas, información bancaria, documentos de identidad y otros identificadores sensibles. Si una consulta requiere analizar un extracto, una factura o un contrato, es posible eliminar previamente nombres, números de cuenta, direcciones y cualquier dato que no sea indispensable para obtener una respuesta.

Los documentos laborales también requieren atención. Contratos, bases de datos, estrategias comerciales, código propietario o archivos internos pueden contener información de una empresa y de terceros. Antes de cargarlos, conviene comprobar las políticas de la organización y las condiciones específicas del servicio de IA utilizado.

Fotografías y archivos pueden revelar más de lo evidente. Una imagen puede incluir rostros, matrículas, direcciones o documentos visibles. Los archivos también pueden contener nombres, correos electrónicos y otros datos que no son necesarios para la consulta. Reducir esa información antes de enviarla limita lo que termina compartiéndose con el servicio.

ChatGPT permite evitar que los chats entrenen sus modelos

OpenAI indica que el contenido enviado a sus servicios para particulares puede utilizarse para mejorar sus modelos. ChatGPT incluye un control para impedirlo. Dentro de Configuración > Controles de datos se puede desactivar “Mejorar el modelo para todos”. Las nuevas conversaciones pueden continuar en el historial, pero dejan de utilizarse para entrenamiento.

Otra alternativa son los chats temporales. No aparecen en el historial y tampoco se utilizan para mejorar los modelos. OpenAI señala que puede conservar una copia hasta por 30 días por motivos de seguridad. Esto muestra una diferencia importante: impedir el entrenamiento no equivale necesariamente a eliminar inmediatamente la información de los sistemas.

Esa distinción ayuda a entender qué no compartir con ChatGPT, Gemini y Claude. El historial visible, el entrenamiento de modelos y la retención de información son procesos diferentes. Un ajuste que modifica uno de ellos no necesariamente afecta a los demás.

Gemini puede conservar algunos chats revisados durante años

Google explica que Gemini puede recopilar

instrucciones escritas o habladas, archivos, fotografías, videos, pantallas compartidas y conversaciones importadas, entre otros datos. Parte de esa información puede ser revisada por personal humano para mejorar sus servicios y tecnologías de aprendizaje automático.

Desde la Actividad en las Aplicaciones de Gemini es posible revisar y eliminar información, además de modificar el periodo de eliminación automática. Google establece 18 meses de forma predeterminada, aunque permite cambiar el periodo a 3 o 36 meses, o elegir que la actividad no se elimine automáticamente.

Existe una diferencia importante cuando una conversación ha pasado por revisión humana. Google señala que estos chats no se eliminan al borrar la actividad de Gemini y pueden conservarse hasta tres años. La compañía recomienda expresamente no introducir información confidencial que no se quiera exponer a un revisor o utilizar para mejorar sus productos y servicios.

Desactivar el guardado de actividad tampoco significa que Gemini pueda responder sin procesar la consulta. Google mantiene determinados tratamientos relacionados con el funcionamiento, la protección y la seguridad del servicio. Borrar lo que aparece en el historial y controlar otros usos de los datos son, por tanto, acciones distintas.

Claude también permite controlar el entrenamiento con los chats

Anthropic ofrece en las cuentas personales de Claude un ajuste denominado “Help Improve our AI models”. Al desactivarlo, la compañía indica que los chats nuevos y las sesiones de programación dejan de utilizarse para futuros entrenamientos. El cambio tampoco puede retirar información de modelos que ya hayan sido entrenados.

Claude dispone además de un modo incógnito. Las conversaciones realizadas mediante esta opción no se utilizan para mejorar el modelo, incluso cuando el permiso general para contribuir al entrenamiento está activado.

Cuando se elimina una conversación, esta desaparece inmediatamente del historial visible. Anthropic explica que su eliminación de los sistemas de almacenamiento puede tardar hasta 30 días. También contempla excepciones relacionadas con seguridad, cumplimiento de políticas y obligaciones legales.

Borrar un chat y evitar el entrenamiento no son lo mismo

ChatGPT, Gemini y Claude muestran una diferencia que puede pasar inadvertida. Una conversación puede dejar de aparecer en la cuenta y, al mismo tiempo, permanecer durante cierto periodo en otros sistemas. También puede conservarse sin utilizarse para entrenar futuros modelos.

A esto se suma dónde ocurre el procesamiento. Los grandes chatbots dependen principalmente de infraestructura remota, por lo que la consulta debe enviarse a servidores para obtener una respuesta. Existen alternativas capaces de ejecutar modelos directamente en un computador, evitando que determinados datos salgan del dispositivo, aunque sus capacidades pueden diferir de los servicios más avanzados alojados en la nube.

Las cuentas empresariales tienen condiciones diferentes. OpenAI, Google y Anthropic ofrecen protecciones específicas para organizaciones y desarrolladores, incluida la retención cero de datos en determinados productos y configuraciones. Estas condiciones no deben trasladarse automáticamente a una cuenta personal gratuita o de pago.

Qué revisar antes de contarle algo privado a una IA

Determinar qué no compartir con ChatGPT, Gemini y Claude depende también del propósito de la consulta. Si eliminar un nombre, número, dirección o identificador no cambia la respuesta que puede ofrecer la IA, ese dato probablemente no necesita enviarse.

También conviene comprobar los permisos antes de conectar correo electrónico, almacenamiento en la nube u otras apps. Estas integraciones permiten realizar tareas más complejas porque amplían la información disponible para el asistente. Precisamente por eso resulta importante conocer qué servicio obtiene acceso y qué permisos necesita para ejecutar cada función.

Ningún ajuste convierte automáticamente estos chatbots en el equivalente de una conversación protegida con cifrado de extremo a extremo. Antes de entregar información sensible, resulta más útil reducirla a lo estrictamente necesario que confiar únicamente en borrar posteriormente el chat. Esa precaución resume qué no compartir con ChatGPT, Gemini y Claude: cualquier dato privado que la herramienta no necesite realmente para resolver la consulta.

Imagen: ENTER.CO / Generada con IA (ChatGPT)

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Redacción ENTER.CO

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