La falta de acceso a agua potable sigue siendo uno de los problemas más graves en varias zonas de La Guajira. Frente a esta situación, un ingeniero colombiano desarrolló un sistema capaz de transformar agua salobre en agua apta para el consumo humano mediante una tecnología de bajo costo que podría facilitar el abastecimiento en comunidades con recursos limitados.
El proyecto fue creado por Sebastián Torres, ingeniero químico y candidato a magíster en Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien diseñó un prototipo de desalinización pensado para operar en territorios donde tanto el agua como la energía eléctrica son escasas.
La iniciativa busca aprovechar fuentes de agua que actualmente no son aptas para el consumo y convertirlas en una alternativa para poblaciones que enfrentan dificultades permanentes para acceder al recurso.
¿Cómo convierte agua salobre en agua apta para el consumo?
El sistema utiliza un proceso conocido como ósmosis inversa, una tecnología que permite separar las sales y otras impurezas presentes en el agua mediante membranas especializadas.
Su funcionamiento consiste en aplicar presión para obligar al agua salobre a atravesar estas membranas microscópicas. Mientras el agua logra pasar, la mayoría de las sales, microorganismos y partículas contaminantes quedan retenidos.
El resultado son dos corrientes diferentes: una de agua tratada y otra con una alta concentración de sales que debe manejarse de forma controlada.
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Sin embargo, la desalinización por sí sola no basta para obtener agua potable. Después del proceso principal, el líquido pasa por etapas adicionales de cloración y remineralización.
La cloración elimina microorganismos que podrían representar riesgos para la salud, mientras que la remineralización devuelve minerales esenciales que se pierden durante la eliminación de sales y que son necesarios para el consumo humano.
El equipo fue ensamblado en el Laboratorio de Ingeniería Química de la UNAL y posteriormente sometido a pruebas que reprodujeron las características de pozos ubicados en el municipio de Maicao.
Una alternativa de bajo costo para comunidades rurales
Las pruebas realizadas mostraron que el prototipo puede producir hasta 900 litros de agua tratada en aproximadamente seis horas de funcionamiento, equivalente a cerca de un metro cúbico diario de agua potable.
Aunque esta capacidad es inferior a la de las grandes plantas industriales, representa una diferencia importante para comunidades donde el acceso al agua continúa siendo limitado.
Según las estimaciones del proyecto, la producción alcanzada permitiría cubrir parcialmente las necesidades de cerca del 26 % de una comunidad de alrededor de 1.500 habitantes.
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Otro aspecto destacado es el costo de desarrollo. El prototipo tuvo una inversión cercana a los 25 millones de pesos, una cifra significativamente menor frente a sistemas industriales de características similares instalados en el país.
Los investigadores también identificaron que uno de los mayores desafíos no está únicamente en la tecnología, sino en garantizar que las comunidades puedan operarla y mantenerla en el tiempo. Por esta razón trabajan en estrategias de capacitación adaptadas a las características culturales y lingüísticas de las comunidades wayúu.
La investigación cuenta con apoyo del Servicio Geológico Colombiano y continúa en fase piloto. El siguiente paso será instalar el sistema en territorio para evaluar su desempeño en condiciones reales. Si los resultados se mantienen, esta tecnología colombiana podría convertirse en una herramienta valiosa para ampliar el acceso al agua potable en una de las regiones con mayores desafíos hídricos del país.
Imagen: UNAL