Los relojes inteligentes, auriculares inalámbricos y hasta los anillos con sensores dejarán de ser simples accesorios conectados. Un nuevo informe de Counterpoint Research calcula que ocho de cada diez dispositivos portátiles tendrán inteligencia artificial integrada para 2032, una cifra que anticipa una transformación profunda en la forma en la que monitoreas tu salud, interactúas con la tecnología y procesas información en tiempo real.
La consultora estima que el mercado global de wearables moverá cerca de un billón de dólares entre 2026 y 2032. De ese total, casi el 75 % estará relacionado con dispositivos capaces de ejecutar inteligencia artificial directamente en el equipo, sin depender constantemente de la nube.
La tendencia apunta a una evolución silenciosa pero acelerada: dispositivos más pequeños, rápidos y con funciones que hace pocos años parecían exclusivas de equipos médicos o asistentes avanzados.
La inteligencia artificial ahora vive dentro del dispositivo
La llamada IA de borde o Edge AI permite que los dispositivos procesen información directamente en su hardware. En lugar de enviar todos los datos a servidores externos, relojes, audífonos o anillos inteligentes pueden analizar señales en tiempo real usando procesadores especializados como CPU, NPU y microcontroladores.
Eso tiene varias ventajas para el usuario. La primera es la velocidad: tareas como detectar caídas, reconocer gestos o interpretar comandos de voz funcionan con menor retraso. La segunda es la privacidad, ya que parte de la información biométrica permanece almacenada en el dispositivo y no necesita viajar constantemente a internet.
Te puede interesar: ASUS Zenbook A16: así es el portátil con IA que desafía a los MacBook de Apple y este es su precio
Según el informe, la adopción de esta tecnología crecerá del 30 % en 2025 a casi el 80 % en 2032. Solo durante 2025, los envíos de wearables con IA integrada aumentaron más de 60 % frente al año anterior.
Los auriculares inalámbricos seguirán liderando el mercado gracias a funciones como traducción en tiempo real, adaptación auditiva personalizada e identificación automática de quién habla. En los relojes inteligentes, la apuesta estará centrada en herramientas relacionadas con salud preventiva.
Funciones como electrocardiogramas, monitoreo avanzado del sueño, medición de oxígeno en sangre y detección de caídas ya empiezan a convertirse en características habituales dentro de los modelos más recientes.
Los anillos inteligentes serán los grandes protagonistas
Aunque los relojes inteligentes y los audífonos mantendrán el mayor volumen de ventas, el crecimiento más rápido llegará desde otra categoría: los anillos inteligentes.
Estos dispositivos utilizan biosensores y modelos de inteligencia artificial compactos para registrar variables como frecuencia cardíaca, estrés y calidad del sueño durante las 24 horas del día. Su principal ventaja es que funcionan de manera casi invisible para el usuario y requieren menos interacción constante.
Counterpoint explica que buena parte de este avance se debe a la miniaturización de los chips especializados en IA. Los componentes son cada vez más pequeños y consumen menos energía, lo que permite incluir capacidades avanzadas incluso en dispositivos diminutos.
Te puede interesar: Los procesadores Android más potentes de 2026: Qualcomm y MediaTek dominan el ranking
Otro factor importante es la reducción del tamaño de los modelos de inteligencia artificial. Las empresas están desarrollando sistemas más livianos y eficientes que pueden ejecutarse directamente en dispositivos económicos, ampliando el acceso a estas funciones en diferentes rangos de precio.
La consecuencia será una nueva generación de wearables que ya no dependerán únicamente de conectarse al celular para ofrecer funciones inteligentes. La IA integrada promete convertir estos dispositivos en asistentes permanentes capaces de interpretar hábitos, anticipar necesidades y reaccionar en tiempo real.