Con la paciencia que caracteriza a Apple cuando se trata de entrar a nuevas categorías, el iPhone plegable vuelve a tomar forma. Esta vez no solo como rumor, sino con filtraciones más concretas que permiten imaginar, por primera vez, cómo sería el esperado iPhone Fold y qué papel jugaría frente a una competencia que lleva más de una década afinando este tipo de dispositivos.
Las imágenes CAD que circulan en las últimas semanas —sin confirmación oficial, pero provenientes de fuentes con buen historial— muestran un concepto que encaja con la lógica de Apple: no un plegable para “agrandar” el teléfono, sino un dispositivo que, al abrirse, se acerca deliberadamente a la experiencia de un iPad mini. Es decir, un híbrido pensado más para productividad, lectura y consumo de contenido que para el simple factor sorpresa.
Según estas filtraciones, el iPhone Fold tendría una pantalla externa de 5,5 pulgadas, con un formato poco común hoy en el mercado: más ancho que alto. Cerrado, el equipo mediría 83,8 mm de ancho por 120,6 mm de alto, lo que lo haría más compacto que un iPhone tradicional y, en teoría, más cómodo para usar con una sola mano. Es una decisión que rompe con la tendencia de teléfonos cada vez más alargados y apunta a una experiencia distinta, más cercana a la ergonomía.
Al desplegarse, el salto sería significativo. La pantalla interior alcanzaría 7,76 pulgadas, con una resolución de 2.713 x 1.920 píxeles, quedando muy cerca de las dimensiones de un iPad mini actual. En números, el dispositivo abierto mediría 167,6 por 120,6 mm, reforzando la idea de que Apple no quiere competir directamente con los plegables tipo “libro” de Samsung, sino ofrecer algo más cercano a una pequeña tableta que cabe en el bolsillo.
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Uno de los puntos más interesantes está en el grosor. Abierto, el iPhone Fold tendría apenas 4,8 mm, excluyendo el módulo de cámara, una cifra muy agresiva incluso frente a los plegables más recientes del mercado. Cerrado, el grosor subiría a 9,6 mm, ligeramente por encima de algunos modelos de Samsung, pero con una explicación clara: Apple estaría priorizando una pantalla sin pliegue visible, uno de los grandes pendientes de esta categoría.
Para lograrlo, la compañía habría recurrido a microestructuras perforadas con láser en la bisagra y el panel, una solución que buscaría eliminar el surco central que sigue siendo el talón de Aquiles de muchos plegables actuales. Si esto se confirma, no sería extraño pensar que el iPhone Air fue, en realidad, un experimento previo para probar materiales, tolerancias y diseño antes de dar el salto definitivo.
En fotografía, las expectativas son más conservadoras. Las filtraciones apuntan a una doble cámara trasera similar a la del iPhone 17, sin grandes apuestas disruptivas en este apartado. Una decisión coherente si se tiene en cuenta que el foco estaría en el formato y la experiencia de uso, no en reinventar el sistema de cámaras.
Todo indica que Apple presentaría el iPhone Fold en 2026, junto al lanzamiento del iPhone 18. Para entonces, la competencia —Samsung, Huawei, Honor y otros— ya habrá recorrido un largo camino en plegables. La apuesta de Apple no parece ser llegar primero, sino llegar con una propuesta pulida, sin concesiones evidentes y con una experiencia que, como ha ocurrido antes, redefina lo que el mercado espera de esta categoría.
Imágenes: Ferch Tech