OpenAI ha hecho un movimiento que nadie esperaba y que le ha costado uno de sus negocios más importantes: la compañía liderada por Sam Altman ha anunciado el cierre definitivo de Sora, su modelo para creación de video, y de paso ha perdido a Disney como aliado.
“Nos despedimos de Sora. A todos los que crearon con Sora, lo compartieron y construyeron una comunidad a su alrededor: gracias”, declaró la compañía en un comunicado. “Lo que crearon fue importante, y sabemos que esta noticia es decepcionante. Pronto compartiremos más información, incluyendo los plazos para la aplicación y la API, así como detalles sobre cómo preservar su trabajo“.
¿Está saliendo OpenAI del negocio de generación de video?
Para entender por qué OpenAI decidió “bajarle el interruptor” a Sora, primero hay que entender el contexto de su lanzamiento. El proyecto nunca fue un producto terminado para el gran público; fue, en esencia, una demostración de fuerza tecnológica. La empresa lo lanzó para demostrar que podía dominar el video de la misma forma que dominó el texto con ChatGPT y las imágenes con DALL-E.
Pero incluso si Sora jamás llegó a su versión final, para muchos su existencia representaba algo más importante: la compañía posicionándose en uno de los sectores con más potencial a largo plazo. En el corto mensaje de X, la empresa no entra en detalles sobre los motivos detrás del cierre de la aplicación, pero internet ya está especulando.
La principal teoría es que mantener una infraestructura capaz de renderizar minutos de video en alta definición a través de inteligencia artificial es, en una palabra, insostenible. El costo energético y de procesamiento por cada segundo de video generado era astronómico, incluso para una firma que cuenta con el respaldo financiero de Microsoft. Tampoco podemos ignorar el elefante en la habitación: las demandas de Hollywood y los creadores de contenido por el uso de metraje protegido por copyright para entrenar su modelo.
Disney se baja del barco de OpenAI
Una de las consecuencias más graves de esta decisión es la pérdida de uno de sus socios estratégicos: Disney. Hace unos meses, la empresa había anunciado con bombos y platillos una inversión en la firma de IA y planes para que, en el futuro, los usuarios pudieran utilizar Disney+ para la creación de contenido.
Pero, de acuerdo con The Hollywood Reporter, el fin de Sora ha causado que la empresa de Mickey Mouse se retire de la mesa. Esto significa la cancelación de una promesa de inversión de más de mil millones de dólares, además de acuerdos para utilizar productos bajo su licencia.
La competencia no se queda de brazos cruzados
El vacío que deja Sora es una oportunidad que empresas como Runway y Luma AI están ansiosas por llenar. Estas compañías han adoptado un enfoque más progresivo, lanzando herramientas que, si bien no son tan fotorrealistas como el modelo de OpenAI en sus mejores días, resultan mucho más estables y fáciles de usar para el usuario común.
En 2026, la carrera por la IA ya no se trata de quién muestra el clip más impresionante en redes sociales, sino de quién ofrece la herramienta más útil para los flujos de trabajo profesionales. OpenAI parece haber entendido que Sora, en su formato actual, era más un juguete caro que una verdadera herramienta de productividad.
Imágenes: Archivo ENTER.CO