¿Quién está tomando tus decisiones cuando desbloqueas el celular? La pregunta no es retórica; para Johan Cwaik, autor y divulgador de tecnología, es una inquietud urgente que atraviesa buena parte de la vida digital actual.
En conversación con ENTER.CO, el especialista plantea que la inteligencia artificial dejó de ser una herramienta visible para convertirse en una capa silenciosa que influye en lo que vemos, elegimos y hasta en cómo trabajamos. No se trata de un futuro hipotético. Es algo que ya ocurre, todos los días.
El ejemplo más evidente está en el consumo de información. Al abrir una aplicación de noticias o una red social, el contenido que aparece no responde únicamente a la actualidad, sino a una selección previa hecha por sistemas automatizados. Esos sistemas priorizan lo que consideran relevante para cada usuario, según su comportamiento y preferencias.
Pero la influencia va más allá. En plataformas de empleo, filtros automáticos deciden qué perfiles avanzan en un proceso de selección. En servicios financieros, modelos predictivos determinan el nivel de riesgo de una persona. Incluso en el comercio electrónico, el orden de los productos no es neutral: responde a estrategias diseñadas para incentivar ciertas decisiones.
Cwaik insiste en que el problema no es el uso de inteligencia artificial, sino la falta de conciencia sobre su alcance. Muchas de estas dinámicas pasan desapercibidas porque están integradas en la experiencia cotidiana. El resultado es una sensación de autonomía que no siempre corresponde con lo que ocurre detrás de pantalla.
Esa falta de visibilidad también tiene consecuencias en el trabajo. Algunas empresas ya utilizan inteligencia artificial para evaluar desempeño, asignar tareas o definir promociones. Sin una revisión constante, estos sistemas pueden replicar sesgos o tomar decisiones difíciles de explicar para quienes se ven afectados.
Pensar antes de aceptar lo que sugiere la máquina
Para Cwaik, delegar decisiones de forma automática puede reducir la capacidad de análisis, sobre todo cuando la tecnología ofrece respuestas rápidas y personalizadas.
El riesgo no está en consultar una herramienta, sino en hacerlo sin cuestionamientos. Si cada elección pasa por un sistema automatizado, la reflexión individual empieza a quedar en segundo plano.
Frente a esto, propone cambios simples. Preguntarse por qué aparece cierto contenido, buscar fuentes distintas a las habituales y detenerse antes de seguir una recomendación son prácticas que ayudan a recuperar control. No requieren conocimientos técnicos, pero sí una actitud más activa frente a la tecnología.
También advierte sobre el efecto de las burbujas de información. Cuando los algoritmos filtran lo que se consume, es más difícil encontrarse con ideas que contradigan las propias. Esto no implica necesariamente desinformación, pero sí una visión limitada de la realidad.
Estas ideas serán el eje de la charla inaugural que Cwaik presentará en Innovattek 2026, el evento que se realizará el 21 de abril en el JW Marriott de Bogotá. La agenda incluye discusiones sobre inteligencia artificial, empresas y ciberseguridad, con participación de expertos del sector tecnológico.
ENTER.CO habló con el conferencista en la antesala del encuentro. Su mensaje, más que una advertencia, es una invitación a mirar con más atención lo que ocurre cada vez que una pantalla sugiere qué hacer después.