Ciberataques y drones: el desafío tecnológico de las Fuerzas Armadas en América Latina

Un soldado que pierde comunicación con su centro de mando en medio de la selva, un dron que sobrevuela una instalación estratégica o un ataque informático contra una infraestructura estatal plantean un desafío común para las Fuerzas Armadas: disponer de información confiable y comunicarse incluso cuando las condiciones del terreno o una amenaza externa interrumpen las redes.

La conectividad se ha convertido en un componente de las operaciones militares en América Latina. A las tareas tradicionales de vigilancia territorial se suman la protección de infraestructuras críticas, la respuesta ante desastres naturales y la prevención de actividades de organizaciones criminales que incorporan herramientas tecnológicas.

El documento de Motorola Solutions sobre defensa regional cita reportes que registran más de 1.200 intentos de ciberataques por segundo contra activos e infraestructura estatal en la región. También señala que las incursiones no autorizadas de drones en zonas estratégicas se triplicaron durante los tres años anteriores. Estas cifras se atribuyen a referencias de Fortinet y ACLED, aunque el texto no precisa la metodología utilizada para establecerlas.

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La situación adquiere otras dimensiones en países con territorios extensos y geográficamente complejos. Las operaciones en la Amazonía, las zonas montañosas y los litorales pueden desarrollarse lejos de las redes convencionales de comunicación. Una interrupción de la señal dificulta el intercambio de información entre las unidades desplegadas y sus superiores, precisamente cuando una decisión puede depender de lo que ocurre en el terreno.

Cuatro capacidades para mantener las comunicaciones en operaciones militares

Motorola Solutions plantea que las redes tácticas deben permitir el intercambio de voz, video y datos en tiempo real sin depender necesariamente de infraestructura fija. El propósito es que las unidades operativas y los centros de mando compartan información para interpretar lo que sucede y tomar decisiones con mayor rapidez.

Edison Ambrosio, director de Ventas para Defensa y Fuerzas Federales de Motorola Solutions América Latina, sostiene que los militares desplegados necesitan redes resistentes, con capacidad para transmitir grandes volúmenes de información y funcionar en condiciones adversas.

La propuesta contempla cuatro capacidades. La primera es la resiliencia, entendida como la posibilidad de mantener las comunicaciones ante condiciones meteorológicas extremas o intentos de interferencia electromagnética.

La segunda es la interoperabilidad: conseguir que distintas ramas militares, sistemas y equipos puedan compartir información sin depender de plataformas incompatibles. Esto incluye voz, video y datos de posicionamiento geográfico.

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El tercer componente es la dispersabilidad, que permite desplegar equipos y sensores portátiles con rapidez, sin requerir torres u otras instalaciones preexistentes. El cuarto es la supervivencia, relacionada con la protección física y la ciberseguridad de las comunicaciones, incluida la reducción de señales que puedan facilitar la localización o interceptación de las unidades.

Estas capacidades apuntan a un modelo de operaciones guiadas por datos, en el que la información recogida en diferentes puntos se integra para ofrecer una visión común de la situación. Su utilidad depende, sin embargo, de que las redes puedan funcionar en las condiciones para las que fueron diseñadas y de que los sistemas involucrados logren intercambiar información de manera efectiva.

Motorola Solutions defiende que la innovación tecnológica en el sector debe contribuir a la prevención, la preparación operativa y la disuasión. La empresa también destaca su trayectoria en misiones críticas y su relación con gobiernos e instituciones de América Latina.

El desafío para las fuerzas militares de la región consiste en mantener la capacidad de comunicación en territorios donde la distancia, el aislamiento y las amenazas digitales pueden dificultar las operaciones. La tecnología de transmisión de datos aparece como una herramienta de apoyo para coordinar unidades y proteger al personal, aunque su efectividad dependerá de las capacidades instaladas, la interoperabilidad y las condiciones reales de cada misión.

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Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología y la ciencia. Email: [email protected]

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