Si has pasado algo de tiempo en redes sociales, ya sabrás que la serie en boca de todos es ‘Él y Ella’. Esta miniserie de misterio se estrenó hace poco en Netflix y, al igual que ‘Baby Reindeer’ o ‘El Juego del Calamar’, se ha convertido en un fenómeno que marca tendencia.
La principal razón de este éxito radica en su desenlace. ‘Él y Ella’ logra lo que pocos misterios modernos consiguen: sorprender a la audiencia con un giro en el que el verdadero asesino siempre estuvo a la vista, logrando engañarnos por completo.
Aviso: A continuación, daremos spoilers importantes de ‘Él y Ella’.
La identidad del verdadero asesino
Cerca del final del quinto episodio, el espectador ya tiene todas las piezas para entender la cadena de crímenes. El vínculo entre las víctimas es el primer elemento clave: Rachel (la primera mujer asesinada), Helen (la directora del colegio), Zoe (la hermana de Jack) y Anna fueron amigas en la escuela. A través de flashbacks, descubrimos que el grupo tenía una quinta integrante: Catherine, una joven que sufría el acoso constante de Helen, Zoe y Rachel.
Todo gira en torno a un evento traumático ocurrido durante el cumpleaños 16 de Anna. El clímax llega cuando Anna descubre que Lexi, su rival en el noticiero, es en realidad Catherine. Tras un enfrentamiento, Lexi muere y la policía encuentra en su casa evidencia que parece confirmarla como la culpable de los asesinatos.
Sin embargo, Anna confiesa la verdad sobre aquel cumpleaños: Rachel, Helen y Zoe llevaron a Catherine a una fiesta donde, aprovechando que estaban ebrios, varios jóvenes la violaron mientras las otras chicas se burlaban.
El doble giro de ‘Él y Ella’

Pero la serie guarda una última sorpresa. Tras un salto temporal de un año, Anna y Jack han retomado su matrimonio y esperan un bebé. Es entonces cuando la protagonista recibe una carta de su madre, Alice. A lo largo de la historia, vimos a Alice como una mujer de la tercera edad, con demencia y problemas de salud, que trabajaba de forma casi invisible en el servicio de limpieza.
Aquí viene la gran revelación: Alice es la verdadera asesina.
En su carta, Alice explica que, tras ver las cintas de video del cumpleaños 16 de su hija, descubrió la verdad completa: Anna intentó rescatar a Catherine de los jóvenes, pero su supuesta amiga la abandonó en la casa para que fuera Anna quien terminara siendo violada.
Alice decidió vengarse de las “amigas” de su hija, aprovechando que su edad y su condición la hacían pasar desapercibida, permitiéndole ingresar a cualquier lugar sin levantar sospechas.
¿Qué significa el final de la serie?

A diferencia de los libros, la serie reivindica el rol de Alice como una justiciera más que como una asesina fría. En esta versión, Catherine es más una víctima del plan de Alice que alguien que mereciera morir. Incluso se sugiere que culparla de los homicidios fue una estrategia para devolverle el trabajo a Anna.
Lo más inquietante es la reacción de Anna. En la escena final, ambas intercambian una mirada de complicidad, sugiriendo que Anna no culpa a su madre por la sangrienta venganza. El monólogo final intercala escenas de los crímenes con momentos de la vida de Alice, planteando que no hay tanta diferencia entre los sacrificios que hace una madre para criar a su hija y los crímenes que puede cometer para protegerla.
Finalmente, sobre por qué Anna contó una versión distorsionada de su cumpleaños 16, el libro aclara que se trata de recuerdos reprimidos; un mecanismo de defensa que utiliza para sobrevivir al trauma, tal como lo hace al alterar los detalles de la muerte de su primer bebé.
Imágenes: Netflix