Una disputa sobre el uso militar de inteligencia artificial terminó revelando una conexión hasta ahora poco conocida entre Claude y la captura de Maduro. Una sentencia federal del 25 de septiembre relaciona las preocupaciones de Anthropic con la operación del 3 de enero, aunque no determina qué tarea realizó el modelo durante la misión.
Detrás de la discusión estaban los límites incorporados a Claude y la posibilidad de que rechazara una función en medio de una operación sensible. Para el Departamento de Defensa de Estados Unidos, ese escenario podía convertirse en un problema si el sistema se negaba a ejecutar una tarea considerada legal y necesaria.
Claude y la captura de Maduro quedaron bajo la lupa
Todo escaló cuando un ejecutivo de Anthropic cuestionó si era apropiado el uso que un contratista hacía de Claude durante una operación militar sensible en el extranjero. Para el Departamento de Defensa, esa actividad estaba permitida por las condiciones vigentes. La objeción abrió una discusión sobre la posibilidad de que las restricciones del modelo interfirieran con una misión.
Según la sentencia, aquella operación no aparece identificada directamente como la captura del dirigente venezolano. Anthropic incorporó al expediente reportes que relacionaban sus preocupaciones con Palantir y con el papel de su tecnología en la acción militar del 3 de enero. Atribuir a Claude tareas como localizar a Maduro, identificar amenazas o planificar la extracción iría más allá de lo demostrado por la documentación judicial.
Otro punto de la disputa era la capacidad real de Anthropic para intervenir sobre el sistema. La compañía explicó que no puede acceder, modificar ni apagar un modelo después de entregarlo para instalarlo en entornos clasificados. Las restricciones dependen principalmente del entrenamiento y la configuración de las nuevas versiones suministradas.
El temor era que la IA rechazara una tarea durante la misión
Desde 2024, el Departamento de Defensa y la comunidad de inteligencia estadounidense utilizaban modelos de Claude en sistemas clasificados. Las primeras versiones comerciales rechazaron solicitudes relacionadas con evaluaciones de amenazas, documentos secretos y traducciones de material interceptado que describía hechos violentos.
Para responder a esas dificultades, Anthropic desarrolló Claude Gov para agencias de seguridad nacional. Después amplió los usos autorizados e incluyó análisis de inteligencia extranjera, diseño de sistemas de armas y operaciones cibernéticas ofensivas. Mantuvo dos restricciones: el empleo en armas letales completamente autónomas y la vigilancia masiva de estadounidenses.
Esos antecedentes alimentaron las dudas sobre el uso de Claude durante la operación para capturar a Maduro. Según el expediente, funcionarios temían que el sistema pudiera negarse a ejecutar una función considerada legal y necesaria por el Pentágono. No está claro qué ocurrió durante el episodio. Un funcionario gubernamental lo describió como cercano a un desastre, mientras Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, sostuvo que se trató de un malentendido.
El conflicto terminó sacando a Anthropic de los sistemas militares
Las diferencias aumentaron cuando el Departamento de Defensa exigió autorización contractual para utilizar Claude en cualquier actividad legal. Anthropic se negó a retirar las dos restricciones que mantenía. El 3 de marzo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, determinó que conservar los modelos de la compañía dentro de los sistemas del Departamento representaba un riesgo para la cadena de suministro.
Ante los tribunales, un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia resolvió por dos votos contra uno que el Departamento tenía suficiente respaldo para excluir a Anthropic de su infraestructura. La jueza Karen LeCraft Henderson discrepó de la interpretación de la mayoría sobre el alcance de la legislación empleada para justificar la medida.
Tras ordenar la retirada de los productos de Anthropic, Defensa amplió su relación contractual con OpenAI. La sentencia también recoge que Amodei cuestionó si el Departamento, OpenAI y Palantir habían establecido protocolos de seguridad suficientes para utilizar inteligencia artificial con fines militares.
Otro proceso judicial en California produjo una decisión favorable a Anthropic sobre una designación distinta. Se trata de una controversia jurídica diferente.
La disputa plantea una cuestión que supera la operación del 3 de enero. ¿Quién establece los límites de una inteligencia artificial integrada en infraestructura de defensa, la empresa que desarrolla el modelo o la institución que lo utiliza? En este proceso, el tribunal respaldó la facultad del Departamento para excluir a un proveedor cuando considera que sus restricciones pueden interferir con funciones de seguridad nacional.
Imagen: ENTER.CO / Generada con IA (ChatGPT)