Esto es lo que buscan los colombianos en plataformas de contenido adulto y no encuentran

El consumo de contenido y servicios para adultos en Colombia creció en 2025, pero no lo hizo de la manera tradicional. Más que un aumento explosivo de oferta, lo que muestran los datos es un usuario persistente que navega más tiempo en un entorno altamente filtrado, donde solo una fracción de los anuncios logra ser visible. Esa combinación —demanda sostenida y control estricto— define hoy el comportamiento del mercado digital adulto en el país.

Colombia supera los 700.000 usuarios mensuales interesados en este tipo de plataformas, con un crecimiento moderado frente a 2024. La cifra, aunque no es la más alta de la región, cobra relevancia cuando se cruza con otro indicador: el tiempo promedio de navegación supera los cinco minutos, lo que sugiere búsquedas activas, comparaciones y decisiones meditadas. En otras palabras, el usuario colombiano no entra por curiosidad pasajera; entra sabiendo qué quiere encontrar y dedica tiempo a hacerlo.

Ese comportamiento ocurre en un escenario restrictivo. Cerca del 80 % de los anuncios publicados son rechazados, una proporción significativamente más alta que en otros países latinoamericanos. Lejos de frenar el consumo, esta barrera parece haber refinado la experiencia: menos perfiles visibles, pero más atención concentrada en los que superan los filtros. El resultado es un mercado pequeño en apariencia, pero intenso en uso.

¿Quién consume este contenido en Colombia?

El perfil del consumidor es mayoritariamente masculino, pero lo que más llama la atención es la amplitud etaria. No hay un solo grupo dominante. Conviven usuarios jóvenes adultos con personas mayores de 55 años, lo que rompe la idea de que el consumo digital adulto es exclusivo de generaciones recientes. Este cruce generacional refuerza la noción de que el acceso digital normalizó prácticas que antes eran más privadas o presenciales.

En cuanto a intereses, el consumo de contenido adulto no ocurre en aislamiento. Los mismos usuarios muestran afinidad por temas cotidianos como política, tecnología o deporte. Esto indica que no se trata de un nicho desconectado, sino de un hábito que se integra a la vida digital diaria.

¿Qué buscan y cómo lo consumen?

Las búsquedas más frecuentes en Colombia revelan una intención clara desde el inicio. Se prioriza el tipo de experiencia —servicios a domicilio, masajes eróticos, trato personalizado o perfiles específicos— antes que otros atributos. Además, el contenido digital bajo demanda, como videollamadas y material personalizado, dejó de ser complementario para convertirse en una vía central de consumo.

Desde el lado de la oferta, el contraste es evidente: la mayoría de los perfiles activos corresponde a personas jóvenes, con fuerte peso de estándares estéticos tradicionales. Esto genera una brecha entre lo que se busca —diversidad, experiencia, trato— y lo que se ofrece de forma visible, reforzando la sensación de escasez.

La posición de Colombia en el mapa global

En el ranking internacional, Colombia ocupa el séptimo lugar entre los países más activos en búsquedas de servicios eróticos online, con un crecimiento interanual superior al promedio global. No lidera en volumen, pero sí destaca por la constancia del usuario y por un mercado que, aunque reducido por filtros, mantiene una demanda firme.

Más que un fenómeno marginal, el consumo digital adulto en Colombia refleja cómo la tecnología, la regulación y los hábitos culturales están redefiniendo una industria que ya no depende solo del contacto físico, sino de la experiencia digital.

Digna Irene Urrea

Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología, la ciencia y la historia.

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