Claro concentra casi el 70 % del tráfico 5G en Colombia: las cifras que están cambiando el mapa móvil del país

Claro

Al cierre de 2025, Claro presentó un balance que confirma su posición dominante en el despliegue de 5G en Colombia. En solo dos años, el operador logró llevar esta red a 50 ciudades y superar las 2.200 estaciones base activas, un ritmo que ningún otro competidor ha replicado hasta ahora. El resultado más visible es la adopción: más de cinco millones de clientes ya utilizan 5G bajo su red.

El crecimiento no es solo geográfico. Según el último Data Flash de Servicios Móviles de la CRC, el 68,4 % del tráfico nacional de 5G cursa por la red de Claro, una diferencia amplia frente a Movistar y Tigo, que se reparten el resto del mercado en proporciones similares. Este dato confirma que la ventaja del operador no está únicamente en cobertura, sino en volumen real de uso.

Durante 2025, Claro sumó 30 nuevas ciudades, muchas de ellas intermedias y regiones históricamente rezagadas en conectividad. Municipios como Istmina, Quibdó, Mocoa, Buenaventura o Maicao reflejan una expansión que va más allá de los grandes centros urbanos, uno de los puntos más relevantes del balance presentado.

Reconocimiento internacional y desempeño técnico

Uno de los hitos destacados es el ingreso de Colombia, por primera vez, al Informe Global de Experiencia 5G de Opensignal. Este logro está directamente asociado al desempeño de Claro, que recibió dos reconocimientos “5G Rising Star” por mejoras en velocidad de descarga y experiencia en llamadas a través de aplicaciones de voz.

A estos premios se suman evaluaciones técnicas de firmas como nPerf y Ookla, que ratificaron al operador como la mejor red móvil del país en experiencia general y cobertura. Aunque estos informes suelen ser citados por los operadores como sellos de calidad, también sirven como referencia objetiva sobre estabilidad, latencia y consistencia del servicio.

Más allá de las cifras

El liderazgo de Claro plantea dos lecturas. Por un lado, evidencia una capacidad de inversión sostenida en infraestructura, algo clave para una tecnología que exige densidad de red y fibra óptica de respaldo. El despliegue acelerado sugiere que la compañía apostó temprano por capturar el mercado 5G antes de que la competencia lograra escalar.

Por otro lado, la alta concentración del tráfico en un solo operador abre preguntas sobre el equilibrio competitivo. Un 68 % del tráfico 5G en manos de un actor dominante puede traducirse en ventajas comerciales difíciles de contrarrestar, especialmente en un mercado donde los costos de despliegue son elevados y el retorno de inversión es gradual.

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También está el reto de la “democratización” del 5G. Aunque el número de usuarios es alto, la adopción sigue dependiendo del acceso a dispositivos compatibles y planes que no siempre son asequibles para todos los segmentos. El crecimiento futuro no solo dependerá de nuevas antenas, sino de estrategias comerciales que conviertan la cobertura en uso efectivo y sostenible.

Finalmente cabe mencionar que un punto relevante del balance es el avance en las Obligaciones de Hacer derivadas de la subasta 5G. Claro reportó la conexión con fibra óptica de 233 instituciones educativas rurales en 13 departamentos, lo que representa un 74 % de avance del proyecto. Este componente es clave para evaluar el impacto social del despliegue, más allá de la experiencia urbana.

En conjunto, las cifras confirman que Claro lidera el 5G en Colombia, pero también evidencian que el verdadero desafío para 2026 será equilibrar ese liderazgo con mayor competencia, acceso equitativo y un uso que vaya más allá de la promesa tecnológica.

Digna Irene Urrea

Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología, la ciencia y la historia.

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