En caso de que no lo sepas, Donald Trump quiere hacer America grande otra vez al ofrecer a sus seguidores la posibilidad de comprar un teléfono 100% americano. Pero parece que esa etiqueta significa malas especificaciones, un precio inalcanzable y el pequeño detalle de que el celular ni siquiera será ensamblado totalmente en los Estados Unidos.
En enero de 2025, Donald Trump hizo oficial el lanzamiento de Trump Mobile, su compañía de servicios de telefonía, junto con el anuncio del T1, el “primer teléfono 100% americano”. El equipo ganó titulares de inmediato, no solo por su extravagante apariencia (una carcasa dorada con la bandera de los Estados Unidos grabada y el mensaje Make America Great Again), sino por su precio: 400 dólares solo por el privilegio de tener el teléfono oficial de MAGA.
Esta semana, The Verge tuvo un nuevo vistazo al celular de Donald Trump y hay varias novedades que indican que aquellos que llamaban al equipo una oferta “competitiva” parecen no entender que Trump Mobile les está vendiendo un smartphone mediocre a precio premium.
¿Un celular diferente al que se prometió?
Comencemos por la primera promesa rota: el equipo no es el mismo que se anunció originalmente. Cuando se lanzó en 2025, se presentó con las siguientes especificaciones: 12 GB de RAM, 256 GB de almacenamiento interno, cámara principal de 50 megapíxeles, un lente macro de 2MP y un sensor de profundidad de 2MP, acompañados por una pantalla de 6,8 pulgadas OLED.
Pero el celular que se mostró esta semana era bastante diferente. Para empezar, la configuración de su cámara ahora está en un bloque vertical. No solo eso, sino que cuenta con una pantalla de 6.8 pulgadas, 512GB de memoria y una cámara de 50 MP (sin detalles sobre los lentes adicionales). A pesar de estos cambios, la información en el sitio oficial del smartphone de Trump mantiene las especificaciones anteriores.
El T1 es un celular “Hecho en América”… si ignoras dónde se fabricó
Hay otros dos detalles que pueden decepcionar a los fans de Trump. Primero está su precio. El T1 salió a la venta con un modelo en el que los usuarios debían pagar 100 dólares para “apartar” el celular y luego cancelar otros 499 dólares cuando saliera oficialmente al mercado, para un total de 599 dólares.
Si este precio ya parecía alto para un equipo que no destaca técnicamente, te sorprenderá saber que era solo el costo de la “primera etapa”. Las personas que quieran adquirir el equipo ahora tendrán que pagar cerca de 1000 dólares, un costo que parece excesivo para un dispositivo que está lejos de igualar los topes de gama del mercado.
¿La cereza del pastel? Una de las razones por las que tantos se lanzaron a comprarlo fue la promesa de que el T1 sería un smartphone fabricado íntegramente por manos americanas, lo cual es una verdad a medias. La gran mayoría de la fabricación se realizará fuera de los Estados Unidos, y solo la parte final del proceso se completará en Miami.
Dicho de otra manera, el T1 parece ser un modelo asiático al que se le ha cambiado el nombre y se le ha añadido pintura dorada con la bandera americana. El equipo ni siquiera garantiza ser seguro, ya que saldrá al mercado con Android 15 y no se ha mencionado nada sobre futuras actualizaciones de seguridad.
Por cierto, el lanzamiento también se ha retrasado. La fecha se ha pospuesto para “algún momento a finales de 2026”. Esperemos que, de aquí a su estreno, el T1 no incremente de nuevo su precio ni modifique otra vez sus promesas.