¿Pueden realmente los influenciadores influenciar el voto? Puede que parezca una pregunta poco importante, pero en las elecciones de 2026 era una duda legítima, considerando la cantidad de creadores de contenido que apostaron por dar el salto de TikTok al Congreso o al Senado de Colombia. ¿Nos acercamos al punto en el que los asientos de poder iban a estar ocupados por ellos y no por políticos tradicionales? Aquí una lectura importante: los influenciadores fueron los grandes perdedores de la elecciones de Colombia 2026
Muchos de los influenciadores ganadores no ganaron realmente
Vayamos a los números: de los creadores de contenido que se presentaron, solo cuatro “lograron los votos”. El senador Jonathan Ferney Pulido Hernández, conocido como Jota Pe, regresa al Senado e incluso consiguió una de las mayores votaciones con 150 mil votos. La otra mención importante es Luis Carlos Rúa Sánchez, mejor conocido como Elefante Blanco, quien destaca por realizar denuncias sobre obras inconclusas y corrupción utilizando un peluche como personaje en redes sociales.
Los otros dos influenciadores que ganaron pertenecen al Pacto Histórico: Walter Rodríguez, conocido como Wally por su programa de opinión política en YouTube, y Laura Daniela Beltrán, conocida como Lalis, enfocada en activismo político. Pero aquí está el dato clave: la lista del Pacto Histórico era cerrada. Esto significa que no hay manera de saber si ganaron por su capacidad de mover personas a las urnas o si fueron arrastrados por la fuerza de su partido.
La lista de los influenciadores quemados en las elecciones de Colombia 2026 es larga
Por otro lado, la lista de influenciadores quemados fue mucho más extensa: Hannah Escobar (Miss Melindres), Edwin Javier Brito García (Pechy Player), Rawdy Reales Rois (Dr. Rawdy), Charles Figueroa (Profe Charles), Alejo Vergel, Beto Coral, Óscar Ramos (El Ñato Óscar), Javier Fernández Franco y Lily Díaz, la hija de Diomedes Díaz.
Esta lista nos da una perspectiva diferente de lo ocurrido. Si nos limitamos a quienes lograron una silla por voto popular y no a través de listas cerradas, nos quedamos solo con los dos representantes del Partido Verde.
Lecciones de las redes sociales a las urnas en

¿Cuál es la conclusión de estas elecciones? La primera lección que los partidos todavía no parecen entender es que el número de likes no se traduce en votos. Es una realidad que ya vivieron en su momento los seguidores de Antanas Mockus, quien lideraba cada predicción en redes sociales pero no lograba concretar ese apoyo en el conteo final.
El motivo más sencillo para explicar por qué la popularidad digital no se refleja en las urnas es que el compromiso que exige un voto es mucho mayor al de un “me gusta” o un comentario. No solo por el tiempo que requiere desplazarse al puesto de votación, sino porque el voto entregado a un influenciador es un apoyo que se le resta a un partido o candidato que podría representar mejor los intereses del ciudadano.
Una última reflexión: los influenciadores que consiguen curules son personas que han construido una comunidad alrededor de la opinión política. Esto es fundamental, pues tienen una ventaja clara sobre otras celebridades de internet que solo quieren aprovechar su masa de seguidores para obtener un puesto.
La reflexión debería ser seria para los futuros aspirantes: influenciar a las personas para votar es mucho más difícil que pedirles que se suscriban a un canal.
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