El llamado “texting pinky” o meñique del smartphone es un término informal utilizado para describir una hendidura o leve curvatura que puede observarse en el dedo meñique cuando el borde inferior del celular se apoya de forma repetida sobre esa zona durante periodos prolongados de uso.

No se trata de un diagnóstico médico formal. La descripción surge a partir de patrones de sujeción del teléfono, especialmente en usuarios que sostienen dispositivos de gran tamaño con una sola mano y utilizan el meñique como soporte inferior del equipo.
¿Qué pasa en la mano con este tipo de agarre?
Cuando el meñique asume de manera constante la función de apoyo, se concentra carga mecánica sobre una articulación pequeña que cumple un papel relevante en la fuerza de agarre. Esta tensión sostenida puede modificar la postura de la mano y aumentar el esfuerzo sobre tendones y tejidos blandos.
De acuerdo con el fisiatra deportivo Samuel T. Dona Jr., este tipo de estrés repetitivo, si se mantiene en el tiempo, puede contribuir a la aparición de molestias funcionales en el dedo y en la mano, aunque no siempre derive en una lesión clínica.
Entre los síntomas descritos por especialistas se incluyen dolor localizado, rigidez, entumecimiento y dificultad para extender completamente el meñique, especialmente tras sesiones prolongadas de uso continuo del celular.
¿Qué dicen los estudios y cómo reducir el riesgo?
La observación clínica se complementa con estudios en población universitaria. Una investigación realizada en estudiantes con alta adicción al smartphone estimó una prevalencia del 59,9% del denominado síndrome del meñique del teléfono inteligente, asociado al uso repetido del dedo como soporte del dispositivo.
El estudio también reportó molestias en muñecas y cuello, así como dificultades funcionales relacionadas con el uso intensivo del celular. Los autores concluyeron que los universitarios representan un grupo de mayor riesgo debido a la frecuencia y duración del uso.
Aunque el “texting pinky” no suele considerarse una afección grave, puede funcionar como una señal de alerta temprana. Para reducir riesgos, se recomienda alternar manos, usar ambos pulgares, limitar periodos continuos de uso y recurrir a soportes o accesorios ergonómicos.
Imagen: Editada con IA / ChatGPT