La ola global de redes sociales prohibidas a menores: países, edades y razones

Las redes sociales prohibidas a menores dejaron de ser un debate y pasaron a convertirse en política pública en varios países del mundo. Lo que hasta hace poco era una discusión técnica y social hoy se traduce en leyes concretas que fijan límites de edad y establecen restricciones para proteger a niños y adolescentes frente a riesgos que impactan su salud mental, su seguridad y su desarrollo.


Australia abrió el camino en diciembre de 2025 al prohibir completamente las redes sociales a menores de 16 años, mientras que Francia hizo lo propio en enero de 2026 con una prohibición para menores de 15 que entrará en vigor el próximo septiembre. Solo estos dos países tienen leyes aprobadas con fechas confirmadas de implementación.

En febrero pasado, España presentó su plan para prohibir el acceso a menores de 16 años incorporando un sistema de verificación biométrica y reconocimiento facial. Por su parte, Dinamarca cerró un acuerdo en noviembre que veta las redes a menores de 15, aunque permitirá su uso desde los 13 años si cuentan con autorización de los padres.

El gobierno griego anunció en septiembre que estudia aplicar un modelo similar al australiano para menores de 15 años, mientras Noruega propuso aumentar la edad mínima de 13 a 15 años. Desde el sudeste asiático, Malasia confirmó en noviembre que prohibirá las redes a menores de 16 desde este año, Eslovenia trabaja en su proyecto para menores de 15 y Reino Unido debate sin definir edad específica.

¿Qué países regulan sin prohibir completamente?

No todos optaron por el veto absoluto. Alemania exige consentimiento parental para menores de 13 a 16 años, aunque encargó un estudio en noviembre sobre una posible prohibición total cuyo informe final llegará en otoño de 2026 y podría cambiar completamente su enfoque actual hacia una medida más restrictiva como la de Australia o Francia.

Los italianos piden consentimiento de los padres solo para menores de 14 años y a partir de esa edad ya no hace falta ningún tipo de autorización. Bélgica fijó desde 2018 los 13 años como edad mínima para crear cuentas sin permiso paterno, mientras Estados Unidos prohíbe recopilar datos de menores de 13 sin autorización aunque varios estados aprobaron leyes más duras.

A nivel regional, el Parlamento Europeo acordó en noviembre establecer los 16 años como referencia, sin embargo cada país miembro puede fijar su propio límite según lo considere necesario para proteger a sus menores. Esto explica por qué las edades propuestas varían entre los 13 y 16 años en los distintos territorios europeos que están considerando este tipo de medidas.

¿Por qué se prohíben las redes sociales a menores?

La Agencia Nacional de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral (ANSES) señaló que plataformas como TikTok, Snapchat e Instagram dañan gravemente la salud mental de los jóvenes porque favorecen comparaciones constantes y los exponen a contenido violento.

Un estudio australiano reveló que casi todos los niños de 10 a 15 años usaban redes y la mayoría había visto contenidos perjudiciales como violencia, discurso de odio y mensajes que promueven trastornos alimentarios.

Según una investigación publicada en julio de 2025, el 40% de los trastornos mentales en jóvenes de 18 a 24 años se relacionaban directamente con el uso de teléfonos y redes sociales durante su adolescencia temprana, específicamente entre los 12 y 14 años. Los gobiernos mencionan también otros riesgos como el ciberbullying, la adicción digital, la exposición a depredadores en línea y los problemas de concentración que afectan el rendimiento escolar.

El modelo australiano innovó al cambiar completamente la responsabilidad porque no sanciona a los menores ni carga la obligación sobre las familias, sino que hace responsables directas a las plataformas tecnológicas. Las empresas deben demostrar que tomaron medidas razonables para evitar el acceso de menores bajo supervisión regulatoria y enfrentando multas significativas por incumplimiento que pueden alcanzar los 32,5 millones de dólares.

La respuesta de las empresas tecnológicas y los desafíos

Del otro lado están las compañías tecnológicas que se oponen firmemente a estas medidas. Meta, Google, TikTok y Snap destinan más de 151 millones de euros anuales a actividades de lobby en la Unión Europea. El motivo es claro y contundente: el negocio de redes sociales vinculado a usuarios menores de edad genera al menos 11.000 millones de dólares al año para estas corporaciones tecnológicas.

Hay quienes advierten sobre la dificultad técnica de verificar edades sin aumentar peligrosamente la vigilancia masiva de todos los usuarios y también mencionan que los jóvenes podrían usar fácilmente VPN para eludir las restricciones. A pesar de estas objeciones técnicas y prácticas, el debate ya produjo un cambio importante en la conversación pública: ahora se reconoce ampliamente que el daño existe y que exige algún tipo de cuidado colectivo.

La pregunta dejó de ser si es técnicamente perfecto prohibir el acceso de menores a las redes sociales y ahora se trata más bien de si es razonable exigir a las plataformas que reduzcan el daño que causan. La tendencia global muestra claramente que cada vez más países están dispuestos a actuar de manera decidida, incluso sin tener todas las respuestas técnicas completamente resueltas de antemano.

Imagen: Generada con IA / ChatGPT

Redacción ENTER.CO

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