Amazfit refuerza su catálogo de wearables con el lanzamiento del Active Max, un reloj inteligente pensado para usuarios que entrenan de forma constante y buscan seguimiento continuo sin complicaciones. La propuesta se centra en autonomía extendida, lectura clara de datos y herramientas que acompañan tanto el ejercicio como el día a día.
El Active Max incorpora una pantalla AMOLED de 1.5 pulgadas diseñada para facilitar la lectura de métricas en cualquier entorno. Su alto nivel de brillo permite consultar datos en exteriores, durante entrenamientos intensos o bajo luz directa, sin distracciones ni ajustes adicionales en la visualización.
Autonomía extendida pensada para el uso diario
Uno de los puntos más relevantes es la batería. Amazfit promete hasta 25 días de autonomía en condiciones normales de uso, además de varios días incluso en escenarios exigentes con GPS activo. Esto permite registrar actividad física, sueño y salud sin la necesidad de cargar el reloj de forma constante.
Este rendimiento energético se apoya en un sistema operativo optimizado y compatible con Android y iOS. La interfaz se mantiene fluida y estable, incluso con múltiples funciones activas, lo que facilita un uso continuo sin afectar la experiencia ni el consumo de batería.
Entrenamiento, salud y funciones inteligentes en un solo dispositivo
En el apartado deportivo, el Active Max ofrece más de 170 modos de entrenamiento. Incluye seguimiento inteligente en rutinas de fuerza, con detección automática de repeticiones, series y descansos, lo que simplifica el registro de las sesiones sin interrumpir el ritmo del ejercicio.
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A esto se suma Zepp Coach, un sistema de planes de entrenamiento adaptativos que ajusta las rutinas según el rendimiento y la recuperación del usuario. La función está pensada para quienes entrenan por su cuenta y buscan estructura sin recurrir a configuraciones complejas.
Para actividades al aire libre, el reloj integra mapas sin conexión y 4 GB de almacenamiento interno. Esto permite escuchar pódcasts y seguir rutas directamente desde la muñeca, reduciendo la dependencia del teléfono en entrenamientos largos o recorridos donde llevarlo resulta incómodo.
En salud, el Active Max ofrece monitoreo continuo de frecuencia cardíaca, oxígeno en sangre, niveles de estrés, temperatura cutánea y sueño. Los sensores funcionan de manera permanente y generan alertas ante valores inusuales, facilitando un seguimiento preventivo sin intervención constante.
El sistema BioCharge complementa este enfoque al traducir la actividad, el estrés y el descanso en un puntaje diario de energía corporal. La idea es ofrecer una referencia clara para saber cuándo entrenar con mayor intensidad y cuándo conviene priorizar la recuperación.
Uso diario, conectividad y precio
En el uso cotidiano, el reloj permite realizar llamadas por Bluetooth, responder mensajes mediante dictado en Android y utilizar comandos de voz a través de Zepp Flow. Toda la información se centraliza en la app Zepp, que permite analizar tendencias y progreso sin costos adicionales.
Con resistencia al agua de 5 ATM y un diseño ligero pensado para llevarse todo el día, el Active Max mantiene un perfil equilibrado entre deporte y uso diario. Su precio de lanzamiento es de 169 dólares, posicionándolo como una opción competitiva frente a alternativas más costosas.
Disponible desde finales de diciembre de 2025, el Amazfit Active Max no busca reinventar el segmento, sino ofrecer una experiencia sólida basada en autonomía real, datos útiles y entrenamiento estructurado, pensada para usuarios que priorizan constancia, control y practicidad tecnológica.
Imagen: Editada con IA / ChatGPT