La integración entre Tigo y Movistar, ya autorizada por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), no solo reordena las cifras nacionales del sector. También altera el liderazgo regional. De acuerdo con el informe “Especial BarómetroTelcoColombia: claves de la integración de Tigo y Movistar”, elaborado por Nae con base en datos públicos del MinTIC y la CRC, la compañía resultante pasaría a ocupar la primera posición en cinco departamentos donde hoy no lidera.
El reporte identifica cambios concretos en Atlántico, Cesar, Quindío, Risaralda y Sucre. En estos territorios, la suma de las participaciones de Tigo y Movistar supera la cuota de Claro en banda ancha fija, lo que modifica el mapa competitivo por departamento. No se trata de una proyección futura sino de un ejercicio aritmético sobre la base de participaciones actuales.
El documento, coordinado por Joaquín Guerrero, director de Nae, analiza cómo quedaría estructurado el mercado tras la fusión en móvil y fijo. En internet fijo, la empresa combinada alcanzaría alrededor del 35 % de los accesos a nivel nacional, cifra muy cercana a la de Claro. Sin embargo, al desagregar por territorio es donde aparecen los movimientos más visibles.
En Atlántico y Cesar, por ejemplo, la suma de las bases consolida una posición que desplaza al competidor que encabezaba el mercado. En Quindío, Risaralda y Sucre ocurre una dinámica similar. La integración une huellas geográficas que hasta ahora operaban de forma separada y que, en conjunto, logran mayor densidad de clientes.
Cinco departamentos cambian de líder
El informe también muestra que la presencia territorial de Tigo y Movistar ha sido históricamente distinta. Mientras uno tenía mayor concentración en ciertos departamentos, el otro fortalecía su red en zonas diferentes. Al fusionarse, esas coberturas se complementan y generan un operador con alcance comparable al de Claro en varias regiones.
Este cambio regional es relevante porque la competencia en telecomunicaciones no se define solo por cifras nacionales. En muchos casos, las decisiones comerciales, las promociones y el despliegue de infraestructura responden a realidades locales. Un nuevo líder en un departamento puede influir en precios, inversiones en fibra óptica y estrategias de retención.
En banda ancha fija, el reporte destaca además la importancia de la migración hacia redes FTTH. Movistar aporta una base significativa de fibra, apoyada en acuerdos mayoristas como el de On Net, mientras Tigo cuenta con una estructura tecnológica diferente. La integración abre la posibilidad de acelerar la expansión de fibra en las zonas donde ahora suman liderazgo.
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Desde una mirada crítica, el avance en cinco departamentos no implica dominio absoluto del mercado nacional. Claro mantiene una posición fuerte en varias regiones y conserva el liderazgo agregado en segmentos móviles. No obstante, la redistribución territorial reduce la distancia en fijo y fortalece la capacidad competitiva del nuevo operador.
Para los usuarios en esos departamentos, el efecto dependerá de cómo se gestione la transición. Si la nueva compañía aprovecha la escala para mejorar cobertura y calidad, podría consolidar su posición. Si la integración genera ajustes operativos complejos, los clientes podrían evaluar alternativas.
El informe no anticipa consecuencias regulatorias adicionales ni emite juicios sobre la conveniencia de la operación. Lo que sí deja claro es que, con la fusión en marcha, el liderazgo regional ya no será el mismo en al menos cinco departamentos del país.