Las llamadas de spam son el dolor de cabeza moderno. Quienes tienen suerte recibirán máximo una al día, pero hay semanas en las que he llegado a recibir hasta dos o tres. Sin embargo, más allá de lo molestas que pueden llegar a ser, el verdadero peligro reside en que hoy también son utilizadas como una modalidad de estafa. Si sospechas que la llamada que estás recibiendo es de este tipo, hay una palabra que jamás debes decir: «sí».
Por qué hablar en una llamada de estafa se ha vuelto tan peligroso
Comencemos por entender cómo funcionan las llamadas de spam o estafa hoy en día. Cuando los estafadores realizan estas llamadas, tienen dos objetivos: utilizar ingeniería social para obtener tus datos personales o aprovechar la conversación para grabar palabras clave y utilizarlas luego para cometer otros fraudes.
El primer objetivo ya es conocido por la mayoría: utilizando alguna excusa (por ejemplo, un problema con tu servicio bancario), los estafadores realizan preguntas para obtener información personal. Es por esta razón que la primera y más importante recomendación es jamás entregar datos sensibles como, por ejemplo, tu número de cédula, número de cuenta bancaria, dirección, correo electrónico o contraseñas.
No obstante, una nueva modalidad consiste en que ahora los estafadores también buscan que las personas digan palabras clave que luego pueden utilizarse para replicar su voz o autorizar movimientos.
Es esta última modalidad la que ha hecho tan peligroso decir ciertas palabras al recibir llamadas, incluso aquellas en las que no habla nadie. La razón es que se ha reportado que ahora los criminales no solo buscan que entregues tu nombre completo o el de tu banco, sino que incluso un «sí» puede ser suficiente para suplantar tu identidad.
Por ejemplo, en los últimos meses, diferentes entidades en Europa han reportado casos en los que se han utilizado grabaciones del «sí» de las víctimas para incorporarlas en la contratación de servicios o planes. También se han empleado para engañar a familiares de las víctimas o a entidades bancarias en llamadas fraudulentas.
¿Cómo se debe contestar una llamada de spam?
Por todo lo anterior, muchas de las mejores prácticas que teníamos al contestar llamadas de spam han cambiado.
Lo primero es considerar que los estafadores a menudo realizarán preguntas diseñadas para que digas la palabra clave que buscan. Por ejemplo, si el objetivo es obtener un «sí», algunas de las preguntas más comunes son: «¿Me puede escuchar bien?» o «¿Está teniendo un buen día?». Puede parecer extremo, pero lo mejor que puede hacer si recibe una llamada de una fuente desconocida es simplemente responder con otras preguntas o frases cortas.
Dicho de otra manera, la mejor forma de responder a una llamada de spam hoy en día es evitando hablar lo más posible y, por supuesto, no extender la comunicación más de lo estrictamente necesario.
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