Estamos lejos de una ciudad inteligente, pero vamos por buen camino

El tráfico es una de las prioridades de las ciudades inteligentes. Imagen: epSos.de (vía Flickr).
El tráfico es una de las prioridades de las ciudades inteligentes. Imagen: epSos.de (vía Flickr).
El tráfico es una de las prioridades de las ciudades inteligentes. Imagen: epSos.de (vía Flickr).

La complejidad de crear una ciudad inteligente no se puede subestimar. Esa fue una de las mayores conclusiones que salió con Smart City Expo, que se realizó en Barcelona del 19 al 21 de noviembre de 2013. Uno de los exponentes más importantes de la feria fue Jong-Sung Hwang, el CIO de la municipalidad de Seúl, una de las ciudades con más tecnología en el mundo. Hwang expuso las dificultades que han tenido a la hora de tratar de monitorear el tráfico de la ciudad.

Por muchos años, la alcaldía de Seúl ha invertido millones de dólares en tratar de solucionar el tráfico de la ciudad pero han fracasado una y otra vez. «Nos costó mucho dinero […] pero la información del tráfico no estaba correcta y no la podíamos usar», dijo en The Guardian. Sin embargo, parte de la solución no vino cambiando la infraestructura de la ciudad. En el 2012, 25.000 taxistas implementaron un sistema de pagos inteligente con un GPS integrado, lo que efectivamente le dio a Seúl una muestra en tiempo real del tráfico de la ciudad.

Dentro de la feria, la solución expuesta por la capital de Corea del Sur también tuvo varios detractores. La información de sensores –una inversión de infraestructura costosa– entrega datos mucho más exactos. Seúl es un caso especial porque tiene una economía de 400.000 millones de dólares al año, lo que le permite darse lujos que otras ciudades solo sueñan. Pero esto también tiene un valor muy grande para la humanidad, ya que todos podrán aprender de los errores de los pioneros.

¿Podríamos hacerlo?

Bogotá, en alguna medida, ya tiene 20.000 taxis con aplicaciones de taxi en la ciudad –según cifras del MinTIC–. Esta aplicación tiene un componente de GPS muy importante, y si la empresa dueña compartiera la información seguramente se podría crear un sistema mucho más exacto.

Por otro lado, Google, bajo su cuestionable principio de ‘no ser malvados’, podría abrir la base de datos de Waze y, junto a aplicaciones como Tappsi o EasyTaxy, podría crear un sistema de información mucho más exacto y útil para solucionar uno de los problemas más costoso para la ciudad. El tráfico, además de ser incomodo, le cuesta a la industria de la ciudad mucho dinero, ya que los tiempos de entrega de la mercancía aumentan, se gasta más combustible y se pierden negocios por demoras.

La conferencia de Barcelona también dejó otra importante lección. Muchos de los expertos en el tema creen que la nueva era social, empujada por los dispositivos móviles inteligentes, serán la tierra donde se siembren muchas de las soluciones para una ciudad inteligente. «Pero la otra parte, que es la innovación social y las relaciones sociales, todavía no tienen un modelo de negocio claro […] Los ciudadanos están dando muchos datos, y nosotros estamos diciendo muchas cosas para tratar de cerrar el círculo y darle a los ciudadanos servicios que les ayude en su día a día», explicó Ana Cocho Bermejo, COO de Citycise, una empresa involucrada con las ciudades inteligentes.

El círculo tiene un gigantesco hueco. Los ciudadanos proveen la información. pero como no está organizada y catalogada, los emprendedores y el mismo Gobierno no puede desarrollar aplicaciones y programas para ‘educar’ a la ciudad y que las personas puedan usarla en su beneficio.

A pesar de que Rio de Janeiro ganó el premio a la ciudad más inteligente en la feria, hoy se puede decir que todavía no existen metrópolis que realmente lo sean. Ya hay muchos esfuerzos, sobre todo en Corea y en los países nórdicos, pero todavía estamos lejos de tener una serie de servicios y productos que ayuden a la cotidianidad.

Mateo Santos

Mateo Santos

En vez de un tetero, nací con un Mac Classic en mi cuarto. Esa caja con pantalla en blanco y negro fue mi primera niñera. Por ahí, también rondaba un balón de fútbol y una camiseta de Millonarios. Desde ese día, sabía que la tecnología y el fútbol iban a ser mi estrella de Belén. El primer juego que tuve en mis manos fue Dark Castle, también en un Macintosh. No me gusta la música. Soy un amante escéptico de la tecnología. Hago parte del proyecto de ENTER.CO para llenar el vacío en información de tecnología que hay en América Latina, o como dirían los enterados, en LATAM. Me gradué de Administración de Empresas en los Andes y después hice una maestría en periodismo en la Universidad Europea de Madrid.

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12 comentarios

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  • No solo los taxis, existen muchos autos particulares que vienen de fábrica con GPS, si esos fabricantes facilitaran una API para los desarrolladores se podrían hacer muchas cosas.

  • No solo los taxis, existen muchos autos particulares que vienen de fábrica con GPS, si esos fabricantes facilitaran una API para los desarrolladores se podrían hacer muchas cosas.

  • Dos cosas.

    1. Se debería escribir «Estamos lejos de SER una ciudad inteligente…», la que tienen puesta habla de estar lejos de algun lugar no de una existencia.

    2. No es tecnología ni ideas lo que faltan en Colombia para llegar a tener ciudades inteligentes, falta es cultura y ganas de hacerlo.

    La plata que el gobierno y las alcaldías invierten no es totalmente para resolver los problemas de sus ciudadanos sino para no quedar mal como alcaldes y gobernantes y poderse robar su platica. Existe 0 intención de parte de ellos de que la misma nación crezca en conjunto, antes prefieren no salir perjudicados.

  • Dos cosas.

    1. Se debería escribir «Estamos lejos de SER una ciudad inteligente…», la que tienen puesta habla de estar lejos de algun lugar no de una existencia.

    2. No es tecnología ni ideas lo que faltan en Colombia para llegar a tener ciudades inteligentes, falta es cultura y ganas de hacerlo.

    La plata que el gobierno y las alcaldías invierten no es totalmente para resolver los problemas de sus ciudadanos sino para no quedar mal como alcaldes y gobernantes y poderse robar su platica. Existe 0 intención de parte de ellos de que la misma nación crezca en conjunto, antes prefieren no salir perjudicados.

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